Consultado sobre versiones que indicaban la presencia en Uruguay de terroristas de Irán, el embajador de ese país, Morteza Tafrishi, dijo que la acusación de promover el terrorismo es "un invento de Estados Unidos para difamar a países que ya no quieren ser lacayos sino ser independientes". Sus palabras suenan desafinadas cuando, por primera vez en treinta años, hay señales de mejoría en la relación EE.UU.-Irán. Así lo prueba el reciente encuentro en La Haya del representante del Departamento de Estado, Richard Holbrooke, con el vicecanciller de Irán, Mohamed Medí Akhunzadeh. Según comentó Hillary Clinton, Holbrooke mantuvo "un intercambio breve y cordial con el jefe de la delegación iraní".
Son tiempos de distensión, aunque el embajador Tafrishi no se haya enterado.