No sabemos a ciencia cierta si el dengue ha ingresado al país, pero sí que estamos rodeados: en Argentina y Brasil presentan numerosos casos que se multiplican con alarmante velocidad y la frontera parece un argumento muy débil para detenerlo.
Hasta el momento hay un caso bajo sospecha en Rivera, pero la seria amenaza va más allá de lo que en definitiva determinen los médicos que están actuando. Se hace imperioso adoptar urgentes medidas de prevención y una fuerte campaña para concientizar a la población de los riesgos de esta enfermedad.
En primer lugar, que la población tenga bien claro cuales son los síntomas del dengue para actuar con celeridad. Que lo peor no sea producto de una falta de información adecuada.
En segundo lugar, que haya una capacidad de respuesta adecuada al peligro. Lógicamente que van a haber muchas "falsa alarma" y que las vías de consulta van a ser objeto de un notorio incremento. Eso hay que preverlo. Es necesario multiplicar los medios de consulta, así como instruir a los consultados de que es necesaria mucha paciencia al momento de oír lo que se plantea y responder.
Y finalmente, lanzar una guerra frontal contra el Aedes aegypti (mosquito transmisor). Por un lado, a través de intensas fumigaciones sobre todo en zonas fronteras, para lo que debe movilizarse -una vez más- a personal del ejército como ocurre en todas las emergencias. Y por otro, instruyendo e informando a la población sobre lo que debe y no debe hacer para combatir al mosquito, como es no dejar recipientes que puedan acumular agua. Ya sean tachos, baldes, neumáticos, envases o floreros.
Los municipios han iniciado una gran campaña de "descacharrización" para eliminar cualquiera de estos objetos que puedan acumular agua, fundamental para la reproducción del mosquito. La medida debe ser generalizada e intensa, para asegurar el éxito.
No es la primera vez que se plantea en nuestro país un panorama similar, con el Aedes acechando en la frontera. Pero Uruguay ha logrado resistir. La base ha sido y vuelve a ser la información: tener a la población bien informada.