En Durazno esperaban más público en Festival

Pilsen Rock. Acostumbrados a las multitudes de otros años, los duraznenses se extrañaron por la reducida convocatoria El segundo día promete un plato fuerte: la reunión de Peyote Asesino

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DURAZNO | SEBASTIÁN AUYANET

Con buen tiempo y mucho menos público del que se esperaba comenzó ayer la sexta edición del festival Pilsen Rock, que cerrará en la próxima madrugada con el concierto-reunión de Peyote Asesino.

En el Parque de la Hispanidad, sede del sexto Pilsen Rock, el público entraba con fluidez sobre las 19.30 mientras Chala Madre -banda de reggae-rock- se encargaba de hacer entrar en clima de festival a los espectadores. A esa hora se aguardaban unas 50.000 personas para ver el resto del show: Cursi, los duraznenses Graffolitas, Buitres, La Trampa y finalmente el Cuarteto de Nos. Bastante menos público que la proyección previa -100.000 personas por día- lo que confirmaba las sensaciones percibidas en las calles de la ciudad.

Las imágenes que lo prueban están por todos lados. Campings con varias carpas pero con espacio disponible, los jardines de la Terminal de ómnibus lejos de estar atestados de fanáticos; en el centro los vehículos circulan con normalidad.

Dentro del predio, los sets de Muromets -el grupo elegido por voto online para abrir el show- y Némesis con menos de 300 personas dentro del predio. Es un hecho: este año, al Pilsen Rock viene menos gente. La conclusión no es el producto sólo de dos o tres imágenes: se comenta en todo Durazno, que recibe al festival por última vez antes de que este tome carácter itinerante y recorra los departamentos del país, según confirmaron el año pasado sus organizadores. Se nota en los locales comerciales y en los vecinos que, contrario a otros años, se animan a matear en la puerta de las casas.

"Y no, definitivamente esto no es lo mismo, aunque hay que esperar", dice la encargada del camping Parque de los 33, el habilitado por la Municipalidad de Durazno en forma gratuita para recibir fanáticos durante el fin de semana. A su alrededor no hay más de 150 carpas en un territorio que en el año 2006 se desbordaba con 2.500, algunas de ellas ubicadas casi sobre las calles de uno de los lugares preferidos por el público de la capital del Yi.

"Es muchísima la gente que falta", señaló Carmen Rodríguez, de la comisión de fomento de la escuela número 2, en Oribe y Rivera. Ella y Carlos Lacroix manejan hace tres años un depósito de equipajes y bultos. Tienen baños disponibles a $ 5, agua caliente por el mismo precio y también ofrecen recargas de celular a $ 10. Casi todo la ciudad está como los habitantes de Melo en la película El baño del papa: esperando que las huestes rockeras les dejen un buen ingreso cuando termine el fin de semana.

"Hace tres años que estamos acá y la baja se nota. Los viernes antes de que empiece el festival siempre (la avenida) Rivera está llena de gente. El viernes de noche no había un alma", sentencia con cara de relativa preocupación antes de tirar otra hipótesis que circula por toda la ciudad: hacerlo en marzo perjudicó la afluencia, al menos en el inicio del gran encuentro.

"Indudablemente marzo es otra época, otro momento del año. Pasamos de un fin de semana de octubre, cuando la temporada está recién arrancando y con feriado, a uno en que la temporada termina. Es lógico que el movimiento sea otro", explicó a El País el productor Claudio Picerno. "Era hacerlo en marzo o esperar hasta el 2010, porque en octubre con la campaña política en el medio era imposible. Con Pilsen apostamos por hacerlo ahora sabiendo que iban a cambiar algunas cosas pero sumándole cosas al festival desde lo artístico". Por la tarde, más gente comenzó a llegar al predio y los ánimos eran otros.

"RECIÉN EMPIEZA". De momento, esto es lo que viene arrojando el experimento de armar el gran encuentro anual del género rock por primera vez en una época del año diferente. Sin embargo, por la mañana todos coincidían en el optimismo: "la cosa recién está empezando y todavía están llegando. Falta mucha gente por venir"; "para mí que vienen todos mañana por lo del Peyote"; "cuando vengan todos los ómnibus llenos se va a ver muchos más rockeros".

Carmelo Vidalín, intendente de Durazno, paseó por las calles de la ciudad en las horas previas al comienzo del festival y es uno de los que tiene fe en que el pronóstico inicial se concrete. Pero las previsiones más optimistas en Durazno se estiran hasta las 80.000 personas, una cifra que, de alcanzarse, sería un éxito.

En una scooter verde, y de casco, Vidalín se arrimó al Parque de la Hispanidad sobre las 19 horas. Llegó rodeado de cientos de fanáticos (del rock) que se acercaban al predio y muchos se sacaban fotos con él. Un rato después se encontró con Marcos Carámbula, intendente de Canelones y precandidato frenteamplista, que fue hasta el festival junto a 25 jóvenes municipales. Todo sirve para arrimar votos, o al menos simpatías.

¿CUÁNTAS ENTRADAS? El hermetismo en la cifra de entradas vendidas se mantenía anoche. La producción del evento asegura no manejar datos de asistencia y Fábricas Nacionales de Cerveza no pensaba divulgarlos, por el momento.

De todas formas, y aunque Durazno no sea un sitio vacío ni mucho menos, la sensación de escaso movimiento se percibía desde la ruta.

Ayer de mañana, viajando desde Montevideo a Durazno, recién sobre el kilómetro 50 de la ruta 5 se vio a la primera pareja que hacía dedo.

A unos pocos kilómetros de la ciudad donde el rock convoca este fin de semana, sí comenzaron a aparecer algunos camiones con la zorra llena de gente agitando banderas y botellas a puro cántico.

La ciudad anfitriona parece estar mejor preparada este año para recibir a las decenas de miles de personas que asisten al festival.

Los nuevos accesos a la capital duraznense -un tramo de doble vía iluminada que fue estrenada hace apenas unos meses- es una nueva vía de comunicación fácil entre la ciudad y el parque.

El ingreso a los campings es fluido y muchos de los locales de alimentos y bebidas que se ubicaron en las inmediaciones del predio del festival están mejor presentados y más ordenados que en los años anteriores.

En los puestos del centro de la ciudad se consiguen mochilas con logos de bandas locales o del festival a $ 80 y discos o DVD a precios similares.

Existen incluso recopilatorios de bandas que tocan en el festival en varios volúmenes de fabricación casera como para hacer la previa antes de ir al predio. Las selecciones comparten temas de Loto y del Peyote. "Algunos se vienen a la plaza de pesados. Ayer vino uno y me dijo: `che gordo, dejame dormir en tu carpa`, se ponen muy pesados", explicó un puestero, hablando de un caso, que no describe el clima general.

Pero por fuera de esas cuestiones, en las calles de Durazno se imponía una tranquilidad acompañada de música (los ausentes NTVG son los que más suenan) y se espera que hoy sea un día más agitado.

Grilla y servicios para hoy

BANDAS Y HORARIOS A las 16 horas empieza el segundo día del Pilsen Rock con La Sellada. Le siguen Closet a las 16.30 horas, San Bardo`s 30 minutos después, Vendetta a las 17.40 horas, Socio a las 18.25 y Transe a las 19.15. Cerca de las 20 horas empieza a subir el agite con Reytoro, Hereford una hora después y Trotsky Vengarán a las 22.15 horas. Por último, El Peyote Asesino hará el cierre desde las 23.40 horas.

TRES CRUCES Entre el viernes y el sábado partieron hacia Durazno unos 155 ómnibus, es decir, unas 7.000 personas, desde la terminal de Tres Cruces, informó Osvaldo Torres, jefe de la Torre de Control. Sin embargo, en la edición pasada del Pilsen Rock, en 2007, para el primer día del festival se dispusieron 224 servicios, dijo Torres. Y agregó que para hoy se mantendrán los horarios de frecuencias del viernes y sábado, aunque la oferta va a disminuir de forma significativa, ya que las empresas tienen que concentrar los coches en Durazno para el retorno masivo.

TIEMPO Según Meteorología el tiempo hoy va a estar fresco a cálido en el Sur, caluroso en el Norte y baja probabilidad de precipitaciones aisladas en el Este. Para el Centro-Sur, donde se ubica Durazno, la temperatura mínima prevista es de 15ºC y la máxima de 32ºC.

Controlando a la gente que molesta

En materia de seguridad, el inspector José Luis Fierro, Jefe de Policía de la ciudad, señaló que la situación se mantiene "controlada" con apenas algunos robos aislados que fueron denunciados. El hurto de una carpa de una agroveterinaria y otro de cuatro computadoras portátiles -que fue resuelto por la Policía- fueron los hechos más salientes del día, aunque se dieron "incidentes varios" que en su mayoría tuvieron que ver con jóvenes alcoholizados o bajo la influencia de drogas.

Por lo demás, Fierro insistió en aclarar que toda la fuerza policíaca de la ciudad está pendiente de la seguridad en la capital. Una de esas escaramuzas se dio en la Plaza Independencia, ubicada en el centro de la ciudad. Ahí comenzó un pequeño incidente dentro de una carpa, que luego se trasladó a la calle aunque fue solucionado enseguida.

"Hay mucha gente con ganas de molestar", apuntó el dueño de una de las tiendas de la plaza.

Sobre la ruta 5 y el acceso al Parque, la Policía Caminera mantiene sus 35 policías -como en los festivales anteriores- y tres puestos de control de alcoholemia. Hay un desvío sobre el kilómetro 185 de la ruta que va hacia el norte.

La escuela de Sumo y "Divididos"

Bajo un sol de verano, el renovado escenario del festival comenzó su actividad con puntualidad rigurosa, a las 16. Pasó el volumen de Muromets, los "vamo` carajo" del vocalista de Némesis y las arengas de Loto, dos bandas que recuerdan, riff más riff menos, al argentino Ricardo Mollo -ex Sumo-y a Divididos. Después de esas dos performances, se hizo necesaria la primera arenga de Kairo Herrera. "A ver si se van acercando al escenario", pidió el maestro de ceremonias. Sobre las 17 pasó Harry y los Sucios, que dejó entre lo mejor de su set un cover de Sobreviviendo, original de León Gieco, en clave de punk directo y sin demasiada vestimenta.

El primer movimiento del festival llegó con Bufón. Osvaldo Garbuyo, sin remera y disfrutando de la pasarela estrenada, agradeció desde el arranque a la concurrencia. "Ossie" soltó varias de las nuevas canciones de Buenísimo, el nuevo disco del grupo, y puso a saltar a varios junto al escenario, todo eso registrado por una imponente pantalla electrónica de LED inserta en la escenografía, la otra novedad junto a un escenario que por primera vez cuenta con medidas internacionales.

Chala Madre, de la mano de No vuelve y No me dejes ratificó su chapa de grupo habitual del Pilsen Rock con un set que fue ambientando la llegada de más personas al predio, cuando el pesimismo por la baja afluencia empezó a mutar con la llegada de más público. Además, la banda -amiga de las fórmulas de reggae-rock que Sumo popularizó en el Río de la Plata hace 20 años- fue la primera que arrancó un pedido de "bis" en los asistentes y el primer cantito habitual contra los cumbieros. Cursi subía al escenario al cierre de esta edición con su funky bailable y climático. Corazón de Hotel fue uno de los temas más bailados por el público. Un cobarde piedrazo en la cara de Diego Drexler no empañó el show. Luego llegaría Graffolitas, los punks locales que esperaban para subir con el dúo Larbanois Carrero como invitados de honor. Tras ellos, los platos fuertes de la noche: Buitres, La Trampa y El Cuarteto de Nos en su primera aparición en un Pilsen Rock.

Los shows online en minutos

SANIDAD Los puestos de sanidad trabajaban con normalidad sobre las 19 horas. Apenas algunos heridos menores por tropezones o algún descompuesto por calor en las afueras del predio eran las novedades. En el hospital privado Camedur no se registraban ingresos por emergencias desde el festival, mientras que en el Hospital de Durazno no quisieron dar información sobre ingresos. En general, el comentario es de sorpresa: se trata de uno de los "Pilsen Rock" más tranquilos de las seis ediciones.

PANCHA La hipopótamo del zoológico lindero al predio, que había desaparecido de su estanque en la anterior edición del festival, fue reubicada por las autoridades del zoológico desde hace un tiempo en otro lado del terreno. Una de las leyendas del festival señalaba que Pancha se había salido de su hábitat en pleno Pilsen Rock 2007, sin que se conociera su paradero.

ONLINE Sobre las 8 menos 10, tres miembros del grupo Muromets se acercaron a la carpa de prensa para escuchar su performance a través del sitio www.pilsenrock.tv, que ya tenía subida la presentación del grupo. "Qué mal metí la voz en los graves", se quejaba uno de ellos. Se pueden ver partes de las actuaciones en el sitio, minutos después de que terminan.

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