Una relación poco común retratada con otro ángulo

Estreno. Llega la argentina "Motivos para no enamorarse"

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MATÍAS CASTRO

Viudo cincuentón y chica de veinte años se encuentran y tienen una relación. Es el punto de partida de "Motivos para no enamorarse", film con Jorge Marrale y Celeste Cid que juega con las relaciones entre seres de edades muy diferentes.

"De lo que se habla en esta película es de un encuentro y un vínculo", comentaba Celeste Cid sobre esta comedia romántica en una entrevista con Clarín. Enseguida afirmaba que una mujer puede también estar buscando a un padre en una relación de pareja. Después de sentenciar que para ella "la edad es apenas una ilusión" aclaraba un punto sobre el film que conviene advertir: el tema no es asumido desde una perspectiva morbosa y ni siquiera quiere molestar al espectador. "Incluso la escena sexual con él no se ve" agregaba.

Ese punto de vista fue explícitamente compartido por Marrale. Lo que la dupla protagonista manifestaba era algo que destacaron las críticas tras el estreno en Argentina: el film se basa en un guión muy inteligente que no se queda en el tema de la edad sino en la evolución del vínculo entre seres en apariencia de vidas difíciles de conectar.

El personaje que encarna Celeste Cid es el de una chica que tiene poca suerte, que vive encerrada en una rutina aplastante trabajando en un call center y sueña con tener mejor vida lejos de ese trabajo. Busca desesperadamente una relación afectiva que pueda convertirse en algo sólido, mejor de lo que ha tenido hasta ahora. Viene de una relación frustrada con un muchacho que la engañó, y por eso comparte forzadamente apartamento con una amiga.

En estas circunstancias se le cruza un hombre mayor que, de forma un poco sorpresiva, le ofrece alojamiento en su casa. Ella acepta y, para facilitar la convivencia, se arman un código cuya regla fundamental es no enamorarse. Así planteadas las cosas comienza a surgir la comedia y los clisés de este tipo de historias comienzan a quebrarse. "Lo que le pasa a ella, sus fracasos amorosos, es muy actual. Mi generación está transitando eso: una semana con una persona y en la primera de cambios estás buscando otro lugar donde apoyarte" comentaba Celeste Cid en una entrevista con La Nación. A pesar de la dispersión de Clara (su personaje) hay ciertos valores que él detecta y sobre los que sustentan una relación bastante más íntima.

Como es previsible, el personaje de Marrale, por su parte, trata de disimular la fuerte atracción que siente hacia su compañera de vivienda. Pero es un hombre que está abrumado por su soledad, volcado a un diálogo silencioso consigo mismo, por lo que la hipótesis de una posible relación ni se le cruzaba por la cabeza. Comenta que su personaje disimula bastante la atracción que siente por ella. El juego es que, al comienzo, Clara cree que le resultará sencillo no enamorarse de él. El punto en común entre ambos es que ella quiere construirse un mejor futuro y él dejar atrás su pasado.

La primera película del director Mariano Mucci, El boquete (2007) era totalmente diferente a esta última. En ella retrataba a una familia bastante repulsiva, que muchos compararon con la película de Ettore Scola Feos, sucios y malos. Su próximo proyecto es una prometida biografía de Gilda, protagonizada por Natalia Oreiro, que tuvo que posponer al hacerse cargo de Motivos para no enamorarse. "Creo que Celeste y Jorge son perfectos para estos papeles", comentó a La Nación.

La química entre ambos actores se hizo notoria en las notas promocionales del film. Ella se ha mostrado entusiasta, ya que es su primer papel protagónico en una película tras toda una carrera en la televisión. "Yo pensaba que el señor Marrale era un poco más serio, y no lo es", comentó en una ocasión. Para la actriz este papel significó un paso importante. De hecho llevó sus pertenencias para usar como decorado en la película. "Trasladé un poco mi casa y mi costado lúdico. Hasta el pequeño Pony es mío".

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