Un dirigente del Sindicato de Policía de Uruguay (SIN.POL.UR), Marcelino Lede Olibera se encadenó y esposó ayer en la Plaza Libertad, con un cartel en el que exige "dignidad", para reclamar por las pésimas condiciones de trabajo que afrontan los policías.
Entre ellas, Ledes señaló los bajos salarios, los horarios extensos, las malas condiciones de trabajo y las persecuciones sindicales.
El agente declaró además tener un sumario en curso por llegadas tardes, las cuales explicó diciendo que le otorgaron la comisaría más lejana a la zona en la que vive. Ledes vive en el Cerro y trabaja en la comisaría de Malvín.
Por su parte, Otilio Ferreira, presidente del sindicato de Policías, declaró a EL PAÍS digital que Ledes no está afiliado al gremio. Manifestó que la semana pasada, el agente actualmente encadenado, le planteó al sindicato la posibilidad de un ascenso por mérito, ya que había recibido cuatro felicitaciones. Además, solicitó $ 1.500 para realizar una medida de reclamo. "Un montón de delirios, que no entendemos porque no somos psicólogos", indicó el dirigente sindical.
Ante estos reclamos, se le explicó a Ledes que los fines del sindicato eran otros y que no se podía "manipular sus intereses". Sin embargo, Ferreria reconoció que parte de los pedidos del agente, como la dignidad para ahorro policial, son ciertos y forman parte de la plataforma reivindicativa del gremio.
"Es más le explicamos que nosotros no respondíamos a temas personales de nadie, por lo tanto no lo apoyamos", explicó el sindicalista. "Si el tomó esta medida la tomó de forma unilateral", remarcó.