La posibilidad de "repensar" el pago por el acto médico, anunciada por el director de Secretaría de Salud Pública, Daniel Olesker, generó reacciones de molestia en los profesionales de la salud.
Desde el Sindicato Médico del Uruguay (SMU), su vicepresidente, Julio Trostchansky, lo acusó de "desviar" el foco de atención sobre las "incongruencias" que tiene el reformado sistema de salud.
Por su parte, el ex presidente de la Sociedad de Urología, Gustavo Malfatto, coincidió en que el tema fue puesto sobre la mesa para "distraer la atención de problemas que las autoridades no saben resolver" e ironizó: "A esta película ya la vimos varias veces".
En declaraciones a Ultimas Noticias, Olesker dijo que el acto médico debe "repensarse", pues el sistema se debe focalizar en la prevención de las enfermedades.
"En mi opinión no es bueno pagar por actos en general, al menos en algunas especialidades", afirmó el alto funcionario del MSP.
El acto médico es un pago extra al salario fijo que los especialistas (cirujanos y anestesistas) reciben por cada intervención que realizan. La disposición rige por convenio desde el año 1992, durante el gobierno de Luis Alberto Lacalle.
En el 2007, el diputado frenteamplista Enrique Pintado, anunció que la bancada promovería un proyecto de ley para poner fin al acto médico.
Olesker precisó que la situación debe analizarse en la segunda fase de la reforma, es decir, en el próximo periodo de gobierno.
Trostchansky, dijo que "antes de hablar de situaciones como las que plantea Olesker, se debería hablar sobre las condiciones laborales de los médicos".
El vicepresidente del SMU enfatizó que el próximo gran cambio que esta reforma necesita es la reforma del trabajo médico.
"Una vez que entremos en la discusión de la forma de trabajar de los médicos, en ese momento podremos entrar a hablar sobre cuáles son las remuneraciones más acordes", puntualizó.
Para Malfatto, la propuesta de Olesker es "un nuevo capitulo de una telenovela". Dijo que "cada vez que hay problemas y no saben cómo resolverlos, las autoridades agitan la bandera del acto médico".
Malfatto agregó que el Ministerio de Salud "debería ocuparse de solucionar los reales problemas de la reforma en lugar de enchastrar el ambiente".
Trostchansky recalcó que desde el gremio médico se propusieron cambios en la forma de trabajar de los galenos: aumentar el tiempo de atención a los pacientes en las consultas a policlínicas, ajustar los recursos humanos de acuerdo al número de afiliados. "Olesker sabe muy bien que este es el centro de los problemas de la reforma", concluyó.