El economista Gustavo Licandro fue entrevistado este lunes por Economía y Mercado, el suplemento económico de este diario. Con claridad meridiana, se refirió a la forma en que el actual gobierno utilizó la abultada recaudación, producto en especial, de las ventajosas circunstancias internacionales. De las cuales se benefició el país en estos años y de paso el gobierno, sin mayor esfuerzo de su parte.
Hizo notar como desde fines del 2005, año en que comenzó esta administración, el gasto público fue aumentando de manera "incontenible", según su propio calificativo. Y la prueba de ello es que su incremento promedio en estos cuatro años, haya sido de casi un 15% nominal por año. Y entre el 2006 y 2008, el porcentaje haya llegado al 17%. Lo que provocó un recalentamiento de la economía, al no haberse ahorrado nada, como indica la prudencia, en los tiempos de las vacas gordas.
De acuerdo al economista, aun cuando hubiera sido impostergable acrecer el expendio público, esto se podría haber hecho de forma más sensata. El exceso de recaudación debida al gran crecimiento de la economía por encima del promedio histórico, era lo que debería haber sido ahorrado.
Ahora, la situación externa ha cambiado drásticamente. El reciente informe del Índice Líder de Ceres, no sólo muestra que el Uruguay no es una isla en otro planeta -a la que no le afectará el tsunami mundial-, sino que será muy difícil resguardarse, al haber campeado el despilfarro, en el gobierno del Frente Amplio.
El estudio realizado por Ceres indica que el ILC cayó 1,6% en diciembre pasado, y lo que es más grave, por tercera vez consecutiva, luego de 5 años y 11 meses de aumentos. Una caída generalizada que afectó a casi el 70% de las variables que lo integran. De mantenerse la relación histórica del ILC con el PBI, la economía podría entrar en recesión partir del primer o segundo trimestres del año que corre. Sin embargo el día 7, en el acto presidencial, se oirá una retahíla de los fantásticos logros y un conveniente manejo de las cifras, que puede darse por descontado. Ya se vio lo de la DGI, denunciado en El País el sábado pasado, más el alerta del senador Alfie sobre manipulación con el IPC y la relación con la UI.