Rivera | Freddy Fernández
En Minas de Corrales un grupo de funcionarios de los ministerios de ganadería y salud pública, trabajan en forma coordinada con el propósito de acabar con las colonias de murciélagos responsables del ingreso de la rabia paralítica al territorio nacional.
Más de tres mil murciélagos fueron eliminados en la histórica represa de Cuñapirú cuyo camping sigue clausurado, situación que se extenderá por lo menos durante dos semanas más hasta que se haga una limpieza profunda y se retire el guano (residuos orgánicos de los murciélagos) que hay depositado en pisos y techos rasos, informó la directora departamental de Salud de Rivera, Aída Gonzálvez.
El equipo de trabajo que encabeza el biólogo Julio González, logró capturar a unos 300 animales que fueron untados con güerfarina (un anticoagulante) y liberados para que vuelvan a la guarida y envenenen el resto de la colonia.
Los especialistas entienden que con este método lograron exterminar unos tres mil ejemplares de una colonia que supera los diez mil murciélagos.
El mismo sistema fue aplicado en el Valle del Lunarejo donde fueron localizados unos 200 murciélagos y luego liberados.