La mutualista Casmu iniciará mañana el proceso hacia la separación del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), una de las condiciones requeridas por el gobierno para prestar la ayuda financiera necesaria para su reestructura.
El jueves habrá una asamblea general informativa donde los técnicos médicos del Casmu tendrán de primera mano datos sobre la situación económica financiera de la institución. Además, se realizará la convocatoria oficial para el plebiscito que definirá el proceso de separación.
El sector de izquierda del SMU, Fosalba, ya planteó la necesidad de que la mutualista y el sindicato corrieran por caminos paralelos. Se argumentó que el sistema de gestión actual "debilita" al sindicato por un lado y a la mutualista por el otro.
La agrupación elaboró un borrador con las alternativas que proponen en ese sentido. En el mismo se establece un período de transición hasta diciembre del 2009. Durante ese período se deberán elaborar en "forma participativa y democrática los estatutos de la nueva empresa". Agrega que las partes societarias del SMU "se irán liberando gradualmente una vez aprobado el estatuto de la nueva empresa y de acuerdo a un cronograma establecido en el mismo".
Fosalba propuso además que la Comisión Fiscal de la nueva empresa cuente con un representante del SMU.
Otro de los puntos que plantea es que los excedentes (si los hubiere) de la nueva empresa "solo podrán ser reinvertidos en la capitalización de la misma, infraestructura o creación de nuevos puestos de trabajo".
El borrador establece elecciones a fines de 2009 "para elegir a los órganos de conducción del nuevo Casmu".