Sebastián Auyanet
Hoy se estrena en EE.UU. Two lovers, anunciada por el actor de Johnny y June como la última película de su carrera, ya que de ahora en más se dedicará al hip-hop. A continuación, una movida con más pinta de experimento que de realidad.
"Joaquin, es una pena que no estés aquí hoy". El presentador David Letterman, a ritmo de una broma cada diez segundos aproximadamente, se dirigió así a un Joaquin Phoenix con una tupida barba y pelos largos, despeinados y sucios, sobre el final de la entrevista que le hizo el miércoles pasado en su show.
La audiencia soltó una nueva carcajada. Es que en menos de diez minutos, el humorista y su público se tentaron en varios momentos de la charla, en la que hubo incómodos silencios prolongados y respuestas breves, como si a Phoenix lo hubiera invadido el pánico escénico o como si estuviera bajo el influjo de algún (o varios) estupefacientes de esos que pueden adquirirse con receta en el estado de California.
Como pudo, Phoenix reafirmó que se trataba de su última película y que iba a dedicarse a la música. La pregunta obvia era si iba a perseguir una carrera como cantautor, algo para lo que ya mostró maneras cuando imitó a Johnny Cash en la película Johnny y June, junto a Reese Witherspoon.
Pero ni eso. "Voy a hacer algo más como hip-hop", contó a Letterman. Y ahí, una carcajada más desde el público que volvía a la entrevista un nuevo clásico y bizarro capítulo en la historia del programa. "Joaquin Phoenix en David Letterman o cuál es el sonido de un agente gritando", es el nombre de uno de los artículos que cubrieron esa entrevista en la que el actor parece haber dado un paso más hacia el ridículo.
De arranque, la opción no es tan incinerante como lo son los pocos videos que se han visto de Joaquín intentando rapear en algunas discotecas. Varios actores se han pasado de la actuación a la música o han trazado carreras paralelas entre ambas disciplinas, desde Robert Mitchum hasta Kevin Costner o, para venir más hacia estos lados, Leonardo Favio.
Hace apenas tres meses, Phoenix era uno de los actores con mayor cachet del momento. Pero en octubre del año pasado, algunos eventos denotaron un comportamiento por lo menos raro. A la prominente barba sumó un semblante apocado y retraído, tal como se lo puede ver en el video. En otros clips que andan por la web y muestran sus primeras actuaciones en vivo, Phoenix no se ve tan apocado y más bien parece un yonqui que suelta rimas a los saltos en discotecas, siempre seguido de cerca por la cámara de su medio hermano, el actor Casey Affleck, que está rodando un documental que registrará la transición de actor a músico y cantante. El tercero que siempre está presente en esos conciertos es P. Diddy, originalmente conocido como Puff Daddy, ex novio de Jennifer Lopez y magnate de la industria rapera. Según dicen, Diddy ya tiene un contrato de grabación firmado con Phoenix.
¿BOMBA O BOLAZO? "Sin embargo, hay un problema. Phoenix no parece cumplir ninguno de los requisitos, ya sea como compositor de temas como de performer", explica Guy Adams en un artículo que firma para el diario The Independent.
Y es que a juzgar por los videos, lo del actor de películas como Gladiador roza el ridículo y permite pensar en que todo sea, un asalto "punk" a la industria del espectáculo, en la cual Phoenix experimenta con el ridículo en vivo y en directo, al estilo de Sacha Baron Cohen en Borat. Puestos a comparar, basta con ver la anterior participación de Phoenix en el programa de Letterman, tres años atrás, para apreciar el cambio. De ahí pueden salir dos conclusiones: o Joaquín está de broma, o tiene algún problema. La forma en que anunció su despedida del cine dice mucho sobre eso: en la presentación de Two lovers declaró que con el cambio busca "pasturas más verdes". Luego mostró sus manos dadas vuelta con un mensaje escrito en sus nudillos: "Byegood" (adiós al revés).
Su representante lanzó un comunicado de prensa que dice algo parecido a lo que sus fans y el resto del público piensan al respecto. "La transición de una carrera hacia otra, nunca se hace sin pasar cierta vergüenza", afirma. Y ciertamente, después de su primera presentación "oficial", el pasado 16 de enero en un club de Los Angeles, eso ya es un hecho. El nuevo rapero se cayó del escenario cuando las primeras bases de su canción empezaban a sonar. "¿Hay gente a la que todo esto le va a parecer ridículo? Seguro que sí. ¿Hay gente a la que le va a parecer que apesto? Sin duda que también. No puedo preocuparme por eso", declaró hace semanas a la revista People.
"De todas formas, no debería ser sorpresa para nadie, ya que Joaquin viene de una familia de músicos y además obtuvo un Globo de Oro interpretando a Cash. Joaquin está explorando sus intereses musicales, sin importar lo que digan las especulaciones o las reacciones, sean positivas o negativas".
Si lo de Joaquin va en serio, haber ido a lo de Letterman y hablar de su próximo paso fue una pifia, y la hipótesis del experimento podría ser la que menos dañe su imagen. De todas formas, es un actor que nunca prestó demasiada atención a las opiniones y siempre se dedicó a pocos proyectos.
"La persona que me importa en este momento es yo mismo. Es el tipo de cosas que te pasan cuando sufrís de múltiples desórdenes de personalidad". Esa frase puede significar muchas cosas, pero habrá que esperar la música para confirmarlas.
Un elogiado drama de amor
"Two lovers" es la más re- ciente película dirigida por James Gray, realizador de Cuestión de sangre (1994), La traición (2000) y Los dueños de la noche (2007). En los últimos dos films mencionados, que mezclaban lo policial con cierta dosis de "atención social", actuó también Joaquin Phoenix.
Two lovers parece marcar un cambio de paso en la carrera de Gray. Se trata de un drama romántico acerca de un joven soltero (Phoenix) cuyos parientes se empeñan en casarlo con una amiga de la familia (Vinessa Shaw). Sin embargo, el hombre comienza a sentirse crecientemente atraído por su hermosa aunque extravagante nueva vecina, interpretada por Gynneth Paltrow, quien mantiene una relación con un hombre casado. Los familiares no se sienten especialmente felices por la situación.
El film de Gray está obteniendo en los Estados Unidos una inesperada unanimidad crítica: tanto los académicos y ortodoxos como los contestatarios y heterodoxos están escribiendo reseñas favorables. A tener en cuenta: Gray es un tipo interesante, y el elenco secundario incluye algunas figuras relevantes como Isabella Rossellini y Elias Koteas.
Gael: otro más que se anima
Bastante menos en serio y con más sentido del ridículo, el mexicano Gael García Bernal incursionó unos minutos en la música durante Rudo y cursi, la película que lo volvió a juntar con su compadre Diego Luna. El personaje de Gael (Cursi) salta al estrellato cantando en un video con estética y sonido de un género de su país: el norteño. La canción que versiona entre acordeones y aullidos se llama Quiero que me quieras, y es un cover de I want you to want me de la banda Cheap Trick. Ya supera las 500.000 reproducciones en Youtube.
Otros dos que cambian cámara por guitarra
Kevin Costner
De bailar con lobos al country
Untold truths es el disco que el actor de Danza con lobos y El guardaespaldas acaba de editar junto a la banda de country Modern West. El disco fue editado en 2008, pero saldrán de gira este año. El cambio lo agarra en un buen momento, ya que hace años no acierta con las películas.
Steve Martin
A cantar y tocar el banjo
Hace algunas semanas, el comediante presentó en el programa Saturday night live una de las nuevas canciones que tiene compuestas para estrenar en disco este año, y que tiene al banjo como instrumento principal. El trabajo contará con colaboraciones de la talla de Dolly Parton.