El ministro Jorge Larrieux asumió hoy la presidencia anual de la Suprema Corte de Justicia, en un acto protocolar que se desarrolló en la sede de la Corporación desde la hora 10:00.
El nuevo presidente de la SCJ consideró su asunción como la "instancia adecuada para ratificar mi voluntad de insistir en la necesaria autonomía presupuestal o financiera del Poder Judicial que, de concretarse, prestigiaría al propio sistema democrático".
Larrieux agregó que es su intención "continuar con el desarrollo y fortalecimiento" de los principios que desde siempre han regido al Poder Judicial y que "han hecho de los valores de independencia, imparcialidad, transparencia, honestidad y estricto acatamiento de la Constitución y las leyes, una honrosa tradición".
Añadió además que "el reconocimiento de esos valores explica el mayor protagonismo del Poder Judicial al derivársele conflictos que no encuentren solución en otros ámbitos, haciéndolo más visible ante la opinión pública e imponiendo la debida motivación de las decisiones".
El vicepresidente de la República, Rodolfo Nin Novoa, por su parte, destacó al fin del acto la "armonía" con la que trabajan el Poder Judicial y el Legislativo.
Además, destacó que este año la prioridad del Parlamento será la reforma del Código Penal, por lo cuál, se trabajará muy cercanamente con los ministros de la Suprema Corte de Justicia y con los juzgados.
Con respecto a los reclamos del Poder Judicial de mayor autonomía de recursos económicos, Nin Novoa expresó que "se hace todo lo que se puede", pero que cree que el Poder Legislativo es más consciente ahora de la importancia de estos temas.
Tras la asunción de Larrieux se decretó la apertura de los tribunales y se inició el año en materia judicial, ya que los juzgados se encontraban cerrados desde el pasado 25 de diciembre, día en que se inició la Feria Judicial Mayor.