El gobierno británico planea una reforma profunda en la Cámara de los Lores, tras los casos de supuestas coimas y sobornos a lores a cambio de modificar leyes.
El ministro de Justicia, Jack Straw, pretende expulsar a los lores que no cumplan con las regulaciones internas del Parlamento e impedir que ganen dinero extra de consultorías privadas.
La medida busca restaurar la confianza pública tras una serie de acusaciones por supuestas coimas y sobornos contra cuatro lores laboristas para que modificaran leyes de comercio.
Bajo la normativa actual, la pena máxima para lores que violan las reglas internas es pedir disculpas públicas en el Parlamento.
La reforma podría tener efecto retroactivo para que cubra a los cuatro lores laboristas implicados si es que se logran probar las acusaciones, informó la BBC.
"Cuando existe una mala conducta, debería aplicarse la misma para para los lores que para los parlamentarios. Si un legislador viola las regulaciones internas y quiebra la ley, entonces puede ser expulsado de su banca. Lo mismo debería ocurrir con los lores", declaró Straw al canal británico Sky News.
Por su parte, el ex arzobispo de Canterbury, el lord George Carey, miembro de la Cámara de los Lores desde hace 18 años, pidió al Parlamento que expulse a los lores involucrados en los supuestos sobornos.
En un artículo escrito para el dominical News of the World, el religioso acusó al gobierno de llevar a cabo "reformas mal hechas" y por ende pidió medidas urgentes para poner fin al desprestigio de la Cámara de los Lores. (ANSA)