EDUARDO BARRENECHE
Siete policías declararán hoy ante el juez de 20° Turno, Alejandro Guido, por la muerte de una persona con retardo mental como consecuencia de eventuales malos tratos ocurridos en la Seccional 15ª, de 8 de Octubre y Gobernador Viana.
Ayer, el director de Asuntos Internos, Héctor di Giácomo abrió un expediente para investigar si este individuo murió por los golpes recibidos o por una enfermedad, dijo el jerarca ministerial a El País.
A las 10.30 horas del domingo 20, el ahora fallecido, de unos 30 años, ingresó por la fuerza en el domicilio de una mujer, en la calle Diego Velázquez esquina Agustín Sosa (Unión). Poco después, la mujer comenzó a pedir auxilio a gritos, lo que fue escuchado por sus vecinos. Uno de ellos llamó a la Seccional 15ª.
Los agentes llegaron al lugar y la dueña de la casa reiteró su pedido de ayuda. Los agentes ingresaron a la casa. Observaron que la mujer no tenía ninguna lesión.
Según fuentes policiales, el individuo amenazó con un cuchillo a los policías, los agentes trataron de reducirlo pero este se resistió con golpes de puño. Al final fue llevado desacatado hacia adentro de uno de los móviles policiales que habían arribado al lugar, indicaron.
Ya en la comisaría, el sujeto no brindó su nombre, insultó a los policías y golpeó a puntapies los muebles y puertas de la Seccional, indicaron las fuentes; los policías decidieron llevarlo al Hospital Pasteur para que lo sedaran.
El parte policial indica que el individuo llegó al nosocomio con un paro cardíaco, dijeron las fuentes. También reproduce afirmaciones de testigos del incidente que destacan la actuación de los agentes, agregaron. Además de los policías, el juez Guido tomará declaraciones hoy a unas 14 personas que observaron el hecho.
Fuentes de la investigación indicaron que Guido ya recibió un informe verbal del técnico forense sobre la muerte de la persona pero no trascendió el contenido del mismo.
En octubre de 2008 fue procesado el comisario de la seccional 12ª y tres policías por el homicidio de David Martins Moreira, un sospechoso que estaba detenido, y en abril de 2005 murió un joven de 18 años en la comisaría de Carmelo (Colonia). A la familia le dijeron que se ahorcó con un buzo que "no apareció".