FEDERICO CASTILLO
Las gremiales médicas y ASSE definieron ayer una propuesta salarial para los neonatólogos que, dicen, contempla el 100% de sus reclamos. Ahora los especialistas esperan recibir la información de esa negociación para resolver los pasos a seguir.
Con unas 100 renuncias de neonatólogos y pediatras intensivistas sobre la mesa, las tres gremiales representativas de los médicos se reunieron ayer con el directorio de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) y definieron una propuesta salarial, que según dijo el presidente del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), Julio Trostchansky, "contempla el 100 % de los reclamos" de los especialistas.
Los neonatólogos pretenden equiparar los sueldos que se pagan en el ámbito público con el laudo privado. Hay un 42% de diferencia entre ambos sectores.
El presidente de la Sociedad Uruguaya de Neonatólogos y Pediatras Intensivistas (Sunpi), Enrique Di Lucci, dijo anoche a El País que aún no le había llegado ninguna información oficial sobre los resultados de esa reunión y, por ende, se mantiene el plan de renuncias. "Cuando tengamos alguna respuesta, y si está dentro de lo que resolvió nuestra asamblea, la analizaremos", subrayó el especialista y recordó que ya está corriendo el plazo legal de permanecer diez días hábiles antes de abandonar sus puestos en los CTI de niños del Hospital Pereira Rossell y de los centros asistenciales de Tacuarembó, Minas y Salto.
Tras salir de la reunión en el Ministerio de Salud Pública (MSP), Trostchansky señaló su expectativa de que el conflicto llegue a una solución. En el encuentro participaron, además del SMU, la Federación Médica del Interior (FEMI) y la Sociedad Anestésico Quirúrgica (SAQ).
Trostchansky subrayó que tanto ASSE como las tres gremiales médicas aguardan que al cumplir con las reivindicaciones salariales se dé por finalizado este conflicto y se desactiven las renuncias.
"Esto es lo que pedían ellos y se viabilizó a través de su interlocutor. La solución planteada por el SMU debería destrabar el asunto", insistió.
Trostchansky agregó que el acuerdo con ASSE incluye el comienzo inmediato de las negociaciones del nuevo convenio, que regirá desde abril de 2010. Aseguró en ese sentido que el SMU planteó como principal objetivo la equiparación salarial público-privado para todos los médicos de medicina general y de todas las especialidades, "así como la transformación del trabajo médico que redundará en las mejoras de las condiciones laborales".
Compromiso. La piedra en el zapato del acuerdo entre los neonatólogos y ASSE serán los compromisos funcionales, que los especialistas se niegan a firmar. Los compromisos son documentos que establecen un determinado horario a cumplir por cada uno de los especialistas. Y ambas partes se mantienen firmes en sus posturas. ASSE no admite que no se firme y los especialistas no quieren rubricarlo bajo el argumento de que no tiene una fecha de vigencia. El vicepresidente de ASSE, Daniel Gestido, manifestó su desconcierto ante la negativa de firmar estos compromisos y señaló que son los únicos "en miles" de médicos que no lo han firmado.
El propio Gestido -que se mostró muy molesto con la medida de los neonatólogos- sugirió que las renuncias son "ilegales" y recurrió a la ley de promoción y defensa de la competencia para argumentarlo. Es que varias fuentes médicas señalaron una "segunda intención" de los especialistas que es favorecer a las mutualistas que arrendarán camas del sector público. Di Lucci descartó de plano esta versión y aseguró que lo importante es mejorar las condiciones de trabajo en los hospitales públicos.
Asistencia. La neonatóloga Silvia Muñoz aseguró que por el momento la atención en el CTI del Pereira Rossell es normal y que aún no han tenido que derivar pacientes a CTI privados.