Un tercer proyecto de acuerdo climático en discusión el viernes por los jefes de estado y gobierno en la conferencia climática de la ONU introdujo metas para la reducción de emisiones de gases invernadero para países industrializados y en desarrollo.
El documento, llamado Acuerdo de Copenhague, dice que los países ricos deben reducir sus emisiones en un 80% para el 2050.
Las emisiones de los países en desarrollo deben estar un 15 a 30% por debajo de las "cifras habituales", es decir, comparadas con las cifras de consumo de energía contra la producción económica.
El proyecto más reciente también vuelve a incluir el plazo de diciembre de 2010 para aprobar un tratado sobre la lucha contra el calentamiento global de cumplimiento obligatorio para todos.
Líderes mundiales intentaban rescatar las negociaciones sobre cambio climático, en una serie de reuniones de emergencia a fin de reducir las discrepancias entre naciones ricas y pobres sobre cómo evitar la emisión de gases que están calentando al planeta.
El presidente de Estados Unidos Barack Obama afirmó que la voluntad mundial para enfrentar el clima global "está en juego" e insistió en que cualquier acuerdo deberá contemplar la transparencia entre las naciones.
El mandatario estadounidense aseveró el viernes que el cambio climático es un riesgo inaceptable para la seguridad de las naciones, para sus economías y para todo el planeta.
Asimismo, señaló que las naciones deben trabajar juntas en acciones nacionales y mantener una revisión a sus compromisos. Además, indicó que un acuerdo que incluya el compartir información sería "una gran victoria".
El mandatario estadounidense aseveró que las naciones industrializadas deben ayudar a las naciones en desarrollo a adaptarse a los cambios.
"El tiempo está venciendo", advirtió Obama. "En este punto, la cuestión es comprender si nosotros avanzamos juntos o si nos dividimos, si preferimos estar quietos o actuar".
"Estoy seguro de que algunos considerarán esto como un marco imperfecto", señaló Obama tras resumir los puntos de un acuerdo político en discusión durante la noche y luego también esta mañana en Copenhague, de parte de un grupo restringido de dirigentes muy representativos.
"Pero nosotros podemos adoptar este acuerdo, dar un paso significativo hacia adelante y luego seguir mejorándolo, construyendo sobre esta base", agregó, dirigiendo un llamado a los jefes de Estado y de gobierno de los 193 países reunidos en Copenhague. (AGENCIAS)