Francisco Gallinal
Cuando llegue el momento oportuno vamos a introducir a la discusión pública la idea de buscar acuerdos para impulsar una reforma constitucional referida a los temas electorales. Creemos que es muy largo el proceso de toma de decisiones y que además el desgaste físico y económico suponen un esfuerzo muy grande, demasiado grande.
Ya llegará el momento de introducirnos en esa área temática con mayor profundidad, y estamos convencidos que la opinión mayoritaria va en el mismo sentido del que venimos de manifestar. La cuestión va a estar en encontrar acuerdos y entendimientos para ver cómo acortamos el periplo electoral.
Si nos guiamos por la premisa de que las reformas electorales deben ser impulsadas lejos de las elecciones, con el propósito de aprobar normas estables, llamadas a perdurar, probablemente no sea tan difícil llegar a acuerdos porque en el problema somos coincidentes. Ahora, si cada uno va a intentar realizar la reforma que más lo favorezca, estamos liquidados.
Pero confiemos en que efectivamente, detectado el problema, padecido porque en realidad todos lo hemos sufrido, habrá terreno fértil para avanzar, poner mucha imaginación y finalmente encontrar reglas de juego que nos satisfagan a todos.
Ahora hay que seguir luchando. Y muy especialmente prepararnos, y preparar al Partido Nacional para las elecciones municipales de mayo. Los gobiernos departamentales conducidos por nuestra colectividad política han resultado muy positivos para los vecinos de cada departamento, han ayudado a mejorar la calidad de vida de su gente y, por ende, es lógico esperar con ilusión y actitud positiva esta nueva instancia. De todas maneras no es conveniente dar ventajas y hacer todo lo que esté a nuestro alcance para alcanzar el gobierno en la mayor cantidad de departamentos.
Días atrás manifestamos que no descartábamos la posibilidad de celebrar alianzas con el propósito de alcanzar el triunfo en los comicios de mayo. Eso no quiere decir que las vayamos a concretar ni que estén iniciadas las conversaciones. Pero sería un error de nuestra parte no ser pragmáticos, y no advertir que en algunos casos puede ser necesario. Además, más vale intentarlo que después llorar sobre la lecha derramada. Por otra parte no existen, como se ha dicho, impedimentos legales definitivos. La única limitante es que quien fue candidato en las elecciones internas por un partido, no puede hasta que termine el ciclo electoral en mayo, ser candidato por otro partido. Nada más.
Tres dirigentes partidarios nos llamaron para darnos su parecer sobre dichas expresiones. Uno para decirnos, con todo respeto, que está en contra de todo acuerdo de esas características. Los dos restantes para manifestarnos que se sienten totalmente representados con las mismas.
El primero es de Tacuarembó; los dos restantes son del litoral y de Florida. Está todo dicho. Mientras en Tacuarembó el panorama se presenta con grandes posibilidades de alcanzar la meta, en los otros han aparecido algunas dificultades importantes que nos deben llevar a la reflexión. Las respuestas que hemos recibido dejan en claro además, que la situación debe estudiarse, analizarse, caso a caso, departamento por departamento. Da para pensarlo.
Mantenga y vigile el nivel de debate y recuerde que nuestras Normas de Participación implican obligaciones y responsabilidades.