SAN JOSÉ | JOSÉ LUIS ÁLVAREZ
Sesenta trabajadores -la mayoría de ellos ingresados hace poco tiempo a la plantilla laboral de Migranja- fueron despedidos por la empresa ante la aparición de problemas sanitarios en la producción de manzanas, hasta ahora desconocido, en momentos que se estaba efectuando la recogida (raleo) de la fruta.
A otros 25 trabajadores, les dieron licencia y sólo permanecen en la explotación frutícola de Arazatí unas 40 personas que están dedicadas a labores de mantenimiento y raleo de la variedad de manzana Fuji, la única que hasta el momento no ha sufrido las consecuencias del fenómeno.
El técnico de la empresa Nicolás Chiessa, dijo ayer a medios informativos locales que el fenómeno se constató al iniciar los trabajos del lunes, ya que hasta el sábado el raleo se había desarrollado normalmente e incluso se estaba incrementando el personal ocupado de Migranja.
A comienzos de esta semana, sorpresivamente, se comprobó que la mayoría de las manzanas se caían espontáneamente del árbol, incluso aquellos frutos que aparentemente estaban sanos y madurados normalmente.
"Estamos en contacto permanente con colegas y técnicos, incluso del INIA", informó Chiessa. Agregó que pueden ser numerosos los factores que se han conjugado para determinar esta situación.
Uno de ellos puede ser las abundantes lluvias de las últimas semanas, pero tampoco se descarta la influencia del intenso período de sequía que las plantas debieron soportar y aun las variaciones térmicas registradas. "Es un caso muy grave, para el que no tenemos la solución en lo inmediato", dijo el técnico, quien confirmó las medidas que debieron tomar con el personal, aunque no evaluó la pérdida económica para Migranja.
La compañía cambió de dueños hace un mes y ahora es gestionada por un grupo de empresarios peruanos.