LONDRES | AFP Y ANSA
Un padre que había iniciado una batalla judicial para impedir que su ex mujer y un hospital desconectara el respirador de su bebé gravemente enfermo decidió ayer levantar la objeción legal, en un caso que ha generado polémica en Gran Bretaña.
El niño aquejado de una enfermedad irreversible, cuyos progenitores estaban enzarzados en una agria disputa legal sobre su mantenimiento o no con vida, será finalmente desconectado de su respirador artificial, después de que el padre cambiara de parecer, según se anunció ayer, en el séptimo día de un dramático juicio que tiene lugar en Londres.
El hospital donde se encuentra internado el bebé -conocido como "Baby RB" por razones legales- apoyó la decisión de la madre de desconectarle el respirador artificial y, de esa forma, poner fin al sufrimiento de la criatura. Pero la medida fue en principio fuertemente rechazada por el padre, quien decidió llevar el caso ante la Corte Suprema de Justicia, en Londres.
Sin embargo, el hombre cambió ayer de parecer luego de escuchar evidencia de expertos médicos, que sugirieron que está en el interés del niño desconectarle el respirador.
"Todas las partes en la Corte están ahora de acuerdo en que lo mejor para Baby RB será que se siga el curso de acción que sugirieron los médicos", destacaron ayer los abogados del hospital ante el juez a cargo del polémico caso.
Luego de la medida, anunciada ayer, el magistrado elogió la decisión del padre, a la que calificó como "triste, pero inevitable".
"Desde el momento del nacimiento del bebé, fue obvio que estaba profundamente enfermo. Ahora será legal quitarle la asistencia artificial", agregó. Según el juez, los padres del niño, que lloraron durante toda la lectura de la sentencia, "actuaron de forma ejemplar".
Baby RB sufre de una rara condición llamada Síndrome Congénito Miasténico (CMS), que limita severamente la habilidad para respirar y mover las extremidades. El pequeño ha estado en el hospital desde que nació, en 2008.
El equipo legal del hospital argumentó que el niño "enfrenta una existencia triste, miserable, y lamentable", aún en el caso de que una operación de traqueotomía mejorara su habilidad para respirar y permitiera el trasladado a su hogar.
Pero los abogados del padre alegaban que el cerebro del bebé no estaba afectado y que, por ende, el niño podía ver, escuchar, sentir y reconocer a sus padres. Durante las audiencias en Londres se informó que Baby RB también logró jugar con juguetes.
La opinión de los expertos está fuertemente dividida en un caso que ha generado mucha polémica en Gran Bretaña.
Algunos especialistas sostienen que el bebé posee niveles normales de inteligencia y podría desarrollar habilidades de habla. Otros afirman que su calidad de vida sería tan pobre y traumática que no tiene sentido salvarlo.
Tras el anuncio de ayer, los abogados de ambas partes presentaron un comunicado conjunto que señala que "aunque los padres de RB están separados, siempre han estado unidos a la hora de buscar los mejores cuidados para su hijo de modo que tuviera la mejor calidad de vida posible".
Y agrega: "Ellos han estado junto al lecho del niño durante 13 meses", agrega el texto. Además, indica que la decisión de apagar el respirador artificial al niño "ha sido difícil hasta el punto de la agonía".
"Los padres de RB quieren ahora pasar el poco tiempo que les queda con su amado hijo", concluye el documento leído en la Corte Suprema. La identidad de ambos no se divulgó y sólo se sabe que son británicos, de entre 25 y 30 años y separados "amistosamente".