Lacalle debe conquistar a quienes dudan de Mujica

Experto. "¿Quién está inquieto por independencia de poderes?"

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P. BESADA / S. CABRERA

El asesor de campaña que llevó a Macri y a De Narváez a ganar en Argentina, estuvo con Laca-lle esta semana. Le dijo que la estrategia del equilibrio entre poderes no le quita el sueño a muchos, y que apuntara a los ideológicamente indefinidos.

El ecuatoriano Jaime Durán Barba es el encuestador del momento en Argentina, luego de llevar a Mauricio Macri a la victoria dos veces en la ciudad de Buenos Aires y a Francisco de Narváez al triunfo sobre Néstor Kirchner en la provincia.

Este miércoles se reunió con Luis Alberto Lacalle y mantuvieron una larga charla informal sobre las estrategias para el balotaje. Desde el entorno de Lacalle afirmaron que Durán Barba es "consultor" del ex presidente y lo ha asesorado en ocasiones muy puntuales, aunque no lo han contratado. Lacalle se había reunido con Durán por lo menos una vez más, hace algunos meses, luego de las elecciones internas.

Ayer, Durán Barba participó de una mesa redonda en la Facultad de Ciencias Sociales sobre el papel de las encuestas en las campañas electorales, y allí hizo referencia a la conversación con Lacalle.

"Hablé con un candidato y me dijo, ¿cuál es el mensaje que debo dar para la segunda vuelta? ¿Qué debe haber independencia de poderes?", señaló Durán Barba, en relación a la estrategia del Partido Nacional que apunta a que la gente debe votar por un gobierno equilibrado, donde el Poder Legislativo esté en manos de una fuerza política y el Ejecutivo en manos de otra, y no darle todo el poder a José Mujica.

"Mi pregunta es, cuántos uruguayos anoche se despertaron pensando: `caramba, no puedo dormir porque no hay independencia de poderes en Uruguay`", indicó el experto con ironía.

Para Durán Barba, los políticos deben conocer lo que piensa y siente la gente común, a través de encuestas de opinión, y a partir de allí elaborar las estrategias de campaña.

El consultor afirmó que el mensaje de Lacalle no se debía dirigir al votante "duro" de Mujica, "al que siempre votó al Frente Amplio y detesta al liberalismo y a los partidos blanco y colorado". Se debe dirigir "al que vota por Mujica pero no está muy seguro de quién es Mujica, qué ideas tiene, ni le importa demasiado. Al que Mujica le parece una persona simpática, pero podría votarlo o no", indicó.

Para el experto, las encuestas pueden ayudar a los políticos a tener información sobre el votante al que se debe dirigir. Señaló que aunque Uruguay es uno de los países de América Latina donde la población tiene una mayor identificación ideológica -de izquierda o derecha-, que supera al 50% de los votantes, "hay una parte importante de la población que no le interesa la izquierda o la derecha. No tiene ideas políticas ni le interesa. Esos son los que se pueden mover, los que pueden cambiar la elección", indicó.

"Informe Confidencial" es el nombre de la empresa del experto ecuatoriano. Una fuente de la consultora dijo a El País que Durán "es amigo" de Laca-lle, pero rechazó que trabajen para el candidato nacionalista. "Cuando trabajamos en un país, nos instalamos allí. En este caso no conocemos la realidad de Uruguay, no podríamos hacerlo", indicó la fuente.

Durán Barba fue enfático en que "no hay forma de hacer política sin encuestas". Las encuestas, indicó, son como una radiografía, y permiten "tener una visión objetiva de lo que está sucediendo". Para Durán Barba, "lo único objetivo en política es lo que está en la cabeza de la gente. No importa mucho lo que sucede fuera esto", sentenció.

Para el experto se deben hacer todas las mediciones necesarias, y citó como ejemplo la campaña de De Narváez, en la que realizó una encuesta diaria durante dos meses. "Las encuestas son caras, sin duda. Pero la campaña más cara es la que se pierde", dijo.

Hubo una "campaña contra las encuestas", según especialistas

En la Facultad de Ciencias Sociales tuvo lugar ayer una mesa redonda sobre encuestas y campañas políticas, en la que, además del asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba, participaron Óscar Bottinelli, Luis Eduardo González, Ignacio Zuasnabar, Adolfo Garcé, Rosario Queirolo y María Fernanda Boidi.

El evento fue organizado por la Universidad de Montevideo, la Universidad de la República y la Universidad Católica, junto a WAPOR Buenos Aires, una filial regional de la asociación mundial de estudios de opinión pública, que promueve el desarrollo de la investigación en esta área.

En sus exposiciones los especialistas coincidieron en que este fue un año difícil para las encuestadoras. Zuasnabar mencionó los "ataques sistemáticos" a las empresas de opinión pública, así como los cuestionamientos a la profesionalidad y a la moral de los encuestadores. Bottinelli habló de los "crecientes molestos", y de que hubo "una campaña intensa contra las encuestas".

Pese a ello, los especialistas destacaron la profesionalidad y alto nivel de reconocimiento de las encuestas uruguayas en la región, y el hecho de que se trata de una profesión en consolidación. González destacó que hace 25 años, César Aguiar creó un "vínculo genuino" entre las encuestas y el mundo de la academia, y que "allí nacen las encuestas como algo profesional y sistemático".

Zuasnabar destacó la precisión de cinco encuestadoras (Radar, Equipos, Cifra, Factum e Interconsult) en pronosticar el resultado del pasado 25 de octubre. De todos modos, los encuestadores señalaron la necesidad de lograr estándares comunes en la difusión de los datos de las empresas, así como la necesidad de explicitar las preguntas y categorías.

El poder aleja de la realidad

El consultor Jaime Durán Barba señaló que, cuando llega a cualquier país, se siente "mucho más interesado en hablar con encuestadores que con el presidente de la República. El presidente suele estar rodeado por sus círculos de poder, por sus aduladores, y en general, vive en un mundo que no existe. El encuestador es un profesional que está en contacto con la realidad y que nos puede dar una idea de cómo es la gente del país", señaló.

Para el asesor ecuatoriano, "las encuestas no son para adular, o para pasarle la mano al presidente. El encuestador tiene que ser alguien ante todo honesto que dice la verdad", afirmó.

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