GUSTAVO TRINIDAD
"¡Pah, está muerto!", exclamó el mecánico, parado al lado del cuerpo del ladrón, con varios antecedentes penales, al que acababa de dispararle un balazo en el barrio Villa Española.
El trabajador, según relataron a El País vecinos y amigos, estaba cansado de que le robaran, tanto en su local como en los autos que estacionaba afuera para hacerles arreglos.
Incluso este delincuente al que mató, conocido por su adicción a la pasta base, ya lo había robado varias veces. Ahora el mecánico, electricista de vehículos, está a disposición de la justicia. Ocurrió sobre las 16 horas en José Serrato y Apóstoles. El delincuente volvió a robar al mecánico: esta vez abrió uno de los autos estacionados para arreglar pero sonó la alarma, lo que puso en alerta al electricista de 40 años.
El ladrón salió corriendo sin llegar a llevarse nada. El mecánico lo reconoció como quien lo había robado ya varias veces y tomó su auto Volkswagen Amazon y salió tras él. A las tres cuadras, frente al 2913 de José Serrato lo alcanzó. Según la versión que el trabajador dio a la policía el delincuente lo amenazó con un cuchillo y entonces disparó al piso pero la bala rebotó e impactó en el rostro de Martín Jesús Olmedo de 27 años, saliéndole por la nuca. Olmedo tenía antecedentes por rapiña, hurto e intento de hurto en interior de vehículo.
Olmedo murió en el lugar. El mecánico se entregó a la policía junto al arma calibre 3.57 que utilizó. Todo el operativo policial fue seguido de cerca por el Jefe de Policía de Montevideo, Alberto Toscanini.
APOYO. Mientras en el lugar trabajaban efectivos de Policía Técnica, cuyo informe será esencial para corroborar la versión del trabajador o desecharla, decenas de vecinos y amigos del mecánico llegaron al lugar.
"El tipo estaba podrido de que lo robaran. Es un trabajador normal que tiene esposa e hijos. Acá estamos todos podridos de los robos. Esto es Villa Española, levantás una piedra y aparece una boca de pasta base que es lo que está pudriendo todo. Si no fijate si ves algún comercio o casa sin rejas. Acá la situación te obliga a armarte", comentó un vecino.
"Yo hablé muy poco con él antes de que se entregara. Estaba muy nervioso y arrepentido", agregó un amigo del trabajador. "Dormía la siesta y me despertó una explosión. Pensé que había sido un neumático pero me asomé a la ventana y vi al hombre este que ya parecía estar muerto", contó el vecino a cuya puerta cayó el delincuente herido de muerte.
"Cuando terminé de vestirme y salí a la calle ya estaba lleno de policías", expresó. Hoy el trabajador será conducido ante la jueza Fanny Canessa.