Fuentes de la investigación señalaron que el tipo de armas halladas nunca podrían estar en poder de un civil, ni siquiera de militares.
Feldman no era miembro de la Asociación de Coleccionistas de Armas, dijo a El País el secretario de esta organización, Julio César Lestido. "No lo conocíamos, no es coleccionista, y nunca tuvimos referencias de él", aseguró. Tampoco pertenecía a la Asociación Uruguaya de Tenedores Responsables de Armas de Fuego, confirmó su presidente, Ricardo Vinella. Lestido señaló que es impensable que un coleccionista tenga sus armas "en una casa abandonada" por el valor sentimental y económico que tienen las piezas para los verdaderos apasionados de las armas. "Para ser un coleccionista se renueva el carnet todos los años, tengo que presentar (al Servicio de Armamento del Ejército) todas las armas que tengo y las que di de baja, las que vendí o cambié. Cada movimiento se registra. Somos los primeros interesados en los controles, que son estrictos, como debe ser", sostuvo Lestido, sorprendido por la "violencia" que mostró Feldman.
Algunas de las armas del arsenal
Fusil Fal. Cinco de estas armas largas estaban identificadas con escudos como pertenecientes a las Fuerzas Armadas Uruguayas
RPG-7. Es un poderoso y liviano lanzacohetes antitanque que se dispara desde el hombro, de extendido uso en el mundo.
AK-47 o Kalashnikov. Fusil de asalto soviético diseñado en 1942; actualmente es el arma de fuego más utilizada del mundo.