La fuga de 29 menores de alta peligrosidad de los hogares de la Colonia Berro en el pasado fin de semana, pone en evidencia la profundidad de la crisis en que se encuentra el INAU. En todos los casos existió escasa presencia de funcionarios, una evidente falta de previsión y, según las denuncias de fuente sindical, "negligencia absoluta" de parte de los directores de esos hogares. Entre los internados que lograron evadirse se encuentran varios jóvenes acusados de haber cometido asesinatos a sangre fría que en su momento causaron conmoción en la opinión pública. Aunque los ecos de la jornada electoral opacaron la trascendencia de esta información, la gravedad de lo ocurrido revela la existencia de gravísimas fallas en la gestión de las autoridades del INAU, y en particular de su directora, Nora Castro.