Una empleada de Clanider S.A. denunció ante la Policía ser víctima de amenazas de parte de jerarcas de la empresa. Acusa de ese hecho a la esposa del senador Fernández Huidobro y a su madre, supervisora de la empresa de limpieza.
El caso en torno a las irregularidades vinculadas con la sobrefacturación de horas de limpieza al Hospital Maciel, tuvo ayer una nueva derivación, debido a que la Seccional 1era. de la Ciudad Vieja tramita una denuncia por amenazas de jerarcas de Clanider S.A a una trabajadora a quien acusan de haber brindado información al diputado nacionalista Jorge Gandini.
El jueves, la trabajadora recibió una llamada de la coordinadora de la empresa, Alejandra De Mello, esposa del senador frenteamplista Eleuterio Fernández Huidobro. De Mello le dijo que si seguía brindando información "le iba a cortar la lengua", dijeron a El País fuentes del sindicato del Hospital Maciel.
Ese mismo día, pero ya en su horario de trabajo en el Hospital Maciel, la madre de De Mello -que se desempeña como supervisora general de la firma- y la supervisora del turno matutino, amenazaron a la trabajadora que si continuaba con su actitud "terminaría limpiando la morgue".
La funcionaria informó lo ocurrido al sindicato del centro asistencial, cuyos representantes le recomendaron que presentara una denuncia policial y así lo hizo el mismo día. Por ese motivo, De Mello y otras coordinadoras de la empresa debieron presentarse ayer en la dependencia policial en la que la trabajadora radicó la denuncia por presuntas amenazas.
El sindicato de trabajadores del Hospital Maciel, elaboró un informe sobre el episodio el cual elevó a las autoridades de la empresa así como a la Dirección del nosocomio.
INFORMANTE. Según las fuentes consultadas, en Clanider S.A. sospechan que la funcionaria amenazada fue quien aportó información al diputado Gandini respecto a que trabajadores de la empresa realizan limpiezas para particulares a costo del Hospital Maciel. Sin embargo, los informantes aseguraron que la trabajadora niega ser la fuente de información del legislador nacionalista, y atribuye la acusación a que un familiar suyo que también trabaja en el Hospital Maciel, pero en el área de radiología, integra una lista del Partido Nacional.
Los intentos de El País de comunicarse con De Mello o con el senador Fernández Huidobro fueron infructuosos.
Gandini denunció a la jueza de crimen organizado Graciela Gatti que empleadas de Clanider S.A realizaban tareas para particulares que eran facturadas al Hospital Maciel.
La denuncia señalaba que empleados de Clanider S.A. desarrollaban tareas de limpieza con cargo al Maciel en la casa la madre De Mello y en la de la administradora del Hospital Maciel, Lucía Zagía, quien fue sumariada y separada del cargo a principios de agosto.
Tanto los informes del Tribunal de Cuentas como de la ASSE confirmaron la existencia de importantes carencias y omisiones administrativas en relación al control de horas facturadas por Clanider S.A al Hospital Maciel.
Según las auditorías, la principal responsable de esa tarea era la administradora Zagía. Sin embargo, también se considera que el director del centro asistencial, Daniel Parada, podría tener responsabilidad ya que firmó un acuerdo para que la empresa devolviera el dinero que percibió de más, mediante la asignación de nuevas horas de trabajo, decisión que se adoptó sin consultar a las autoridades de ASSE.
La jueza Gatti espera que el organismo le remita los resultados de la investigación administrativa dispuesta para citar a todos los involucrados. Hasta el momento declaró solamente el contador del Hospital Maciel, Álvaro Núñez, quien en agosto de 2008 informó a Parada sobre la diferencia entre las horas efectivamente trabajadas y facturadas por Clanider S.A.