Motociclo abandonó su actividad industrial por trabas argentinas

Remate. Venden toda la maquinaria con la que se fabricaban bicicletas

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FABIÁN TISCORNIA

Con el remate de su maquinaria la próxima semana, se cierran 78 años de actividad industrial de la empresa Motociclo. La firma quedará dedicada exclusivamente a la importación y comercialización de electrodomésticos y bicicletas, entre otros.

"Fue una decisión muy dura, analizada, consensuada, pero no podíamos morir abrazados a las máquinas" comentó a El País el director de Motociclo, Fabián Rozemblum.

Como lo refleja el propio Rozemblum, tres generaciones pasaron por la actividad industrial en Motociclo desde 1931 hasta este año. Ahora se concentrará sólo en la parte comercial en la que se sigue expandiendo (ver aparte).

El abandono de la actividad industrial fue "progresivo" pero a comienzos de este año, la empresa dejó de producir bicicletas y pasó a importarlas, dijo a El País el gerente de la firma, Jorge Bardier.

"Hoy las bicicletas que se comercializan son importadas, vienen un 98% armadas", agregó el ejecutivo.

El pasado 1° de febrero, Motociclo envió a 106 trabajadores de su planta al seguro de desempleo. En aquel momento los directivos de la empresa tenían la esperanza de que el mercado interno se recuperase, luego de caídas en las ventas de entre 30% y 40% en diciembre del año pasado y enero de este año respecto a iguales meses de 2007 y 2008.

Para una planta con capacidad para producir 360.000 bicicletas por año, esa caída de las ventas al mercado interno y la falta de mercados en el exterior hacen inviable su existencia.

Pero eso, tras terminar el período del seguro, la empresa resolvió despedir a 106 trabajadores de la planta y cerrar definitivamente su actividad en la rama industrial.

Atrás habían quedado los sueños acerca del Mercosur que se convirtieron en pesadillas con las trabas que impuso Argentina a la venta de bicicletas.

"(El cierre de la planta) es consecuencia de un proceso muy largo" pero los principales factores para ello fueron "la imposibilidad de exportar bicicletas a Argentina y la incidencia fuerte de los salarios que nos hicieron perder competitividad", afirmó Rozemblum.

Si bien se remata la maquinaria (ver aparte), por ahora las oficinas de administración seguirán ubicadas en la planta de Sayago (que perteneció a General Motors) y no hay planes sobre la misma.

ARGENTINA. Los problemas para que Motociclo pudiera colocar sus bicicletas en Argentinas son emblemáticos de lo que han sido las trabas no arancelarias entre los socios del Mercosur y de lo poco que se respetan los fallos de los tribunales arbitrales en el bloque.

En determinado momento Motociclo llegó a captar alrededor del 20% del mercado argentino, lo que representaba para la empresa entre el 40% y el 50% de su facturación.

Pero desde siempre, la Aduana argentina cuestionaba la determinación de origen Mercosur de las bicicletas (para lograrlo hay que tener como mínimo 60% de producción local y el resto importado) o también la valoración de las mismas.

En 2001, ya directamente se hicieron sentir trabas al ingreso a ese mercado y Uruguay presentó un reclamo ante el Tribunal de Controversias del Mercosur, el que ganó. Pese a eso, los problemas continuaron para la empresa y surgieron trabas desde Argentina aduciendo un problema de seguridad de los rodados.

Igual logró colocar partidas mínimas de bicicletas.

En mayo de 2004 el Iram (instituto argentino equivalente al Latu) había certificado que los rodados de Motociclo cumplían con todos los requisitos de seguridad.

Pero la Secretaría de Industria de Argentina no firmó la autorización para el ingreso de las bicicletas aún cuando Motociclo había renunciado en julio de ese año expresamente y por escrito a la acción de amparo que tenía planteada ante el Poder Judicial del país vecino.

Desde ese año, la firma no volvió a exportar bicicletas a Argentina.

Otros mercados no fueron viables para Motociclo, ya que Chile -a donde en algún momento exportó- tiene un arancel de 4% a ese tipo de importaciones lo que facilita la llegada de bicicletas chinas a un costo mucho menor y con México -con el que Uruguay tiene un Tratado de Libre Comercio- la distancia hace prácticamente inviable la exportación de bicicletas además de existir también barreras no arancelarias.

Pese a que Motociclo no es más una empresa de carácter industrial, "sigue funcionando y dando trabajo a una cantidad importante de uruguayos en una actividad distinta", apuntó Bardier.

Subasta DE MAQUINARIA SIN BASE

Los próximos jueves y viernes, Remate Mauad se encargará de subastar maquinaria de la fábrica de bicicletas y cientos de electrodomésticos de Motociclo con pequeños detalles. "Unas cuantas maquinas ya se vendieron al exterior, estas son las que quedaron", dijo a El País el director de Motociclo, Fabián Rozemblum. Por su parte, Michel Mauad director de la firma rematadora dijo a El País que "hay mucha maquinaria específica por lo que es difícil estimar el valor" que se puede obtener. Por eso la subasta se hace sin base. Hay maquinaria y también instalaciones como ser estanterías para estibar pallets o carros. Según Mauad, "los valores se van a ver en el remate, pero evidentemente una máquina que vale US$ 50.000 no la voy a vender en US$ 1.000". Son más de 400 lotes que se rematan.

Reconversión obligada hacia importación y comercialización

Al tener en cuenta las dificultades que había para exportar bicicletas, desde hace un tiempo Motociclo fue diversificando y reconvirtiendo su negocio.

Ahora es "una empresa que se dedica a la importación y comercialización de electrodomésticos, bicicletas, motos, aparatos de fitness (gimnasia) y equipamiento para el jardín", explicó su director Fabián Rozemblum.

De hecho, en el rubro comercial la empresa se sigue expandiendo y ayer abrió un nuevo local en el shopping center de Punta del Este, lo que marca "una apuesta al país", resumió Rozemblum.

La firma realiza venta al público a través de sus locales propios y también vende al por mayor.

Motociclo estuvo afiliada a la Cámara de Industrias (CIU), pero "cuando dejó su actividad industrial entendimos que no era coherente seguir", dijo a El País el gerente de la firma y hasta el año pasado secretario de la Comisión de Comercio Exterior de la CIU, Jorge Bardier.

Por su parte, la empresa ya era socia de la Cámara de Comercio y Servicios.

Respecto al cambio de rubro de negocio, Bardier señaló que "es un proceso y como tal hay que asumirlo".

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