DANIEL HERRERA LUSSICH
En WASHINGTON
CORRESPONSAL PERMANENTE
La Casa Blanca no está tan calma como otros veranos en agosto. Casi a diario se ve aparecer al presidente de EE.UU., Barack Obama, para cumplir algún compromiso que interrumpe las vacaciones que pasa junto a Michelle, sus dos hijas y su suegra.
Se reunió con el presidente egipcio Mubarak para hablar sobre el conflicto en Cercano Oriente, con integrantes del Pentágono (las guerras de Irak y Afganistán habrían sido los temas que estuvieron sobre la mesa), mantuvo entrevistas con congresistas demócratas y con Janet Napolitano -Secretaria del Departamento de Seguridad Nacional- para analizar con los primeros la reforma de la salud y con la segunda el tema inmigratorio, para ir dando los primeros pasos a un proyecto de ley que llegaría al Congreso en el primer semestre del 2010.
Y en ese trajinar desde su lugar de descanso en la isla de Martha`s Vineyard en Massachusetts a Washington, Obama presionado, por el recrudecimiento de la violencia en Irak y Afganistán o los duros cruces que soportan sus legisladores en foros abiertos al público sobre la reforma de la salud, ha dedicado tiempo durante los vuelos en el "Air Force One", el avión presidencial, a recordar con sus colaboradores, recientes episodios que han despertado su sonrisa y el buen humor.
Uno de los sucesos que fue comentado con simpatía y alegremente fue el surgido de la vestimenta de verano de Michelle Obama. La Primera Dama descendió del avión presidencial con unos llamativos y cortos shorts, una remera blanca y gruesos lentes negros. Los fotógrafos siempre alertas a este tipo de novedad la captaron desde todos los ángulos y poco demoró en ser portada de los noticieros de televisión y de la prensa del mundo. ¿Estuvo mal Michelle en lucir ese atuendo?, interrogaron algunos. Pero el diario "Huffington Post" fue un poco más profundo en la cuestión hacia sus lectores: ¿Michelle Obama hace bien en mostrar sus piernas? Las respuestas mayoritariamente se inclinaron por el criterio de la Primera Dama: "Absolutamente estuvo bien. Ella es muy moderna"; una segunda posición, pero con muchos menos votos, sostuvo: "Es inapropiado"; y la tercera más a gusto de los más conservadores: "No es el fin del mundo, pero quizás podría ponerse unas bermudas más largas". Y allí concluyó el episodio que despertó más alabanzas que críticas.
Otra sorpresa surgió de la foto de portada, de la revista "Vogue", de notable influencia en la opinión femenina, luciendo una toma de estudio de Michelle Obama. También las exclamaciones se escucharon ante el premio que le entregaron los diseñadores y modistos estadounidenses por el aporte que realiza, luciendo sus modelos, a la economía y a la cultura americana. Pero las últimas fotografías y titulares que más aplaudieron los estadounidenses nacieron del beso a la Reina de Inglaterra y el encuentro con su colega, la Primera Dama de Francia, Carla Bruni. Los periodistas estadounidenses no demoraron mucho en opinar sobre esta reunión y coincidieron en su definición:"¡Michelle opacó a Carla!", aunque mucho habían destacado su belleza cuando, unos días antes, habían publicado fotos de la esposa de Sarkozy luciendo un diminuto bikini.
Barack Obama, en general por protocolo aparece en impecable traje azul, pero cambia totalmente su aspecto cuando recorre informalmente algún lugar. Aparece de gastados vaqueros y camisa no muy moderna, y lo mismo ocurre durante sus prácticas de basquetbol, exhibe un "jogging de sus épocas estudiantiles y una camiseta descolorida". Le han hecho algunas bromas sus propios amigos y asesores. "¡Ahora en la Casa Blanca tendrás que comprar un equipo deportivo más al tono!". La respuesta siempre es la misma: "¡Odio tener que ir a tiendas, seguiré con mi atuendo de viejas épocas!".
También ha recibido con humor el dibujo que apareció en las paredes de Los Ángeles desfigurada su cara retocada con "fotoshop", simulando a "Guasón", el enemigo de Batman. En cambio, se sabe que mucha gracia no le hizo las grandes letras insertadas por los autores de la pegatina, que agregaron grandes letras diciendo "¡Socialista!". Se localizó al autor, pero es un estudiante, totalmente ajeno a la campaña callejera posterior. Fue extraída de su página Web.
También se sabe que la gente de la empresa "Davil Due" realizó una tira cómica en la cual Obama es un "Superhéroe", que rescata la economía de un país frente a tres súper rivales, que simbolizan en personajes caricaturizados, a Bush, Cheney y en bikini a Sarah Palin. La compañera de lucha de "Bárbaro", el nombre que lleva Obama en la historieta, es la hechicera Hillary, esposa de un "semi dios" que los ayuda en momentos cruciales. El "cómic" saldrá en breve a la venta a US$ 3.50.
Y el día de su cumpleaños, 4 de agosto, sorpresivamente Obama apareció en la sala de prensa con una torta con una velita encendida, entonando "Feliz cumpleaños….". No fue sólo por sus 48 años, festejaba también 89 años la periodista más antigua acreditada ante la Casa Blanca (hace 40 años), Hellen Thomas, hoy perteneciente al "Huffington Post", que se inició en la agencia de noticias UPI y luego fue columnista de la cadena Hearst. Se sienta en la primera fila por su antigüedad y el cariño de los colegas. La última anécdota se refirió a las "escapadas" nocturnas que han realizado Barack y Michelle a una hamburguesería cercana a la Casa Blanca que irritan e inquietan a los servicios de seguridad.