Se ha concretado una nueva arremetida del gobierno totalitario de Chávez contra los medios de comunicación que opinan diferente. Fueron 32 radios y 2 canales de TV regional las clausuradas. Y habrá más.
Se va a presentar un proyecto de ley sobre delitos mediáticos que le dará al gobierno la potestad de meter en prisión a periodistas, dueños de medios de comunicación, artistas, etc., que ponga en riesgo la seguridad nacional, la salud mental de la población o brinden información falsa. De aprobarse es fácil imaginar lo que sucederá con cualquiera que ose criticar al gobierno. Sólo en regímenes dictatoriales se ha visto un atropello tan brutal a la libertad de expresión. Para desgracia de los venezolanos Chávez cuenta con la complicidad ideológica de los gobiernos de la región que guardan silencio.