Zelaya acampará en frontera de Honduras

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AP

El derrocado presidente hondureño Manuel Zelaya regresó hoy a la localidad nicaragüense de Las Manos, en la frontera con Honduras, donde uno de sus partidarios apareció muerto tras haber sido arrestado el viernes por la policía, según sus compañeros.

Zelaya se quedó a unos 100 metros del borde fronterizo, del otro lado del cual se veía una línea de militares y policías, y anunció a sus partidarios que se quedará el fin de semana en la zona y que establecerá un campamento.

"Estamos organizando la resistencia", indicó.

"No tengamos miedo, vamos por reformas sociales, vamos por la presidencia de Honduras y la expulsión de los golpistas", añadió Zelaya, tras pisar el viernes suelo hondureño a escasos metros de la línea fronteriza, en un acto "simbólico para ejercer soberanía".

Casi un mes después del golpe de Estado que expulsó de la presidencia a Zelaya, un centenar de personas llegadas a la zona en el transcurso de los tres últimos días lo recibieron al grito de "Zelaya aguanta el pueblo se levanta".

"Vamos a estar aquí el tiempo que ´Mel´ (sobrenombre del mandatario) diga. Estamos firmes", dijo Rosa Amanda Olivas, con los pies enlodados apenas cubiertos por una sandalias de plástico que poco la protegieron en su caminata por cerros durante unas siete horas para evadir los retenes del Ejército en su ruta a la frontera.

El tránsito de transporte de carga estaba paralizado a ambos lados de la frontera, donde se encontraban aparcados decenas de furgones con mercancías hacia los países vecinos.

La tensión aumentó el sábado en la frontera -donde unos 3.000 militares y policías resguardaban la zona, según dijo Radio Globo- luego que un hondureño apareció muerto en un camino rural y partidarios de Zelaya culparan del crimen a la policía.

Periodistas de la AFP vieron el cadáver, con señales de golpes y heridas de arma blanca, tirado a un costado de un predio cafetalero, mientras manifestantes pro Zelaya impedían el acceso al lugar de la policía y los forenses.

"Ayer (viernes) fue visto por testigos que lo capturó la policía" mientras participaba en las manifestaciones por el retorno de Zelaya en El Paraíso, pueblo situado a 10 km de la frontera nicaragüense, dijo la Radio Globo.

El hombre, identificado por amigos como Pedro Madriel Muñoz Alvarado, de 23 años, "apareció con señales de tortura, de que fue ejecutado", agregó la emisora, uno de los pocos medios hondureños que ha mantenido una línea crítica al gobierno de facto de Roberto Micheletti.

Manifestantes dijeron a la AFP que la víctima vivía en la Colonia San Francisco, un barrio de clase trabajadora de Tegucigalpa.

Un oficial de la policía -que no quiso identificarse- reconoció ante manifestantes y periodistas en El Paraíso que el hombre había sido detenido el viernes, pero dijo que no por razones políticas, sino por fumar marihuana, y aseguró que había sido liberado después.

Hasta ahora sólo había oficialmente un muerto en incidentes relacionados con la crisis política en Honduras, pero esta semana una misión internacional denunció que tenía información sobre "ejecuciones extrajudiciales" en el país tras el golpe de Estado del 28 de junio, mencionando otros cinco asesinatos.

El gobierno de facto hondureño extendió hasta el domingo el toque de queda en la frontera con Nicaragua, y esperaba conseguir reconocimiento externo invitando a seis países (Alemania, Bélgica, Canadá, Colombia, Panamá y Japón) como observadores del por ahora estéril diálogo de San José.

Desde Caracas, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, calificó de "lamentable" la posición asumida por su homólogo costarricense Oscar Arias, mediador en la crisis hondureña, y lo acusó de recibir órdenes de Estados Unidos y estar involucrado en "la trampa".

AFP

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