El 21 de agosto de 2008, la casa del vicepresidente de Antel, Gonzalo Perera, fue hurtada. En un principio el jerarca dejó traslucir a la Policía que había algo detrás del hurto, según fuentes policiales. Luego se supo que el robo había sido protagonizado por menores, vecinos de El Pinar que ingresaron tras romper un vidrio de una ventana.
El 6 de junio de 2009, en la Comisión de Industria de la Cámara de Representantes, Perera indicó que el 28 de diciembre de 2008 sufrió un supuesto hurto en el estudio de su casa, donde le habrían robado una laptop y todos los pen drive.
El jerarca de Antel dijo también que en una madrugada -a fines de 2008- su vivienda recibió dos disparos.
Fuentes policiales indicaron a El País que no hay denuncia policial alguna sobre el robo de la computadora portátil ni de los disparos en la vivienda.
El 25 de marzo de este año, en una entrevista concedida a El País, Perera dijo que recibió "llamadas, con insultos y amenazas".
Esos hechos, dijo, tienen "una relación con el cargo que desempeño, con acciones emprendidas en el trabajo".
El sábado 11, Perera dijo que salió a caminar por el bosque ubicado frente a su casa cuando fue atacado por dos sujetos y que trataron de ultimarlo. Luego, interrogado por la Policía, cambió su versión y admitió que no hubo tal ataque.