En su gira por Cerro Largo y Treinta y Tres, José Mujica hizo una parada ayer en el almacén de Magallanes, una construcción de 1800, de ladrillo y barro, con aljibe y horno de pan, ubicada en un paraje bastante desolado próximo al arroyo Parao (a 32 km de ruta 8). Unos pocos paisanos y un perro daban vida al lugar. "¡Qué soledad!", murmuró José Mujica al oído de Eduardo Lorier; "éste es el verdadero interior profundo".