Brasilia | Agencias y Servicios
Con pocas pistas sobre las razones de la tragedia, pero con muchas hipótesis, continúa la búsqueda del avión que cayó en el Atlántico con 228 personas a bordo. Los restos hallados ayer no pertenecen al vuelo de Air France, según confirmó Brasil.
Los restos recogidos del mar ayer no son de la aeronave de Air France desaparecida en el Océano Atlántico el lunes con 228 personas a bordo, informó el director del Departamento de Control del Espacio Aéreo brasileño, el brigadier Ramón Cardoso. "Hasta el momento ningún material de la aeronave fue recuperado", aseguró Cardoso a la prensa en Recife. En la tarde de ayer, un helicóptero de la Marina había rescatado del mar un fragmento que inicialmente fue anunciado como un "pallet", soporte del sector de cargas del avión. Además, habían sido rescatadas dos boyas.
"Es un pallet de madera, y no se utilizan piezas de madera en esa aeronave. Existen pallets de madera en algunos aviones, pero no había ninguno en ese vuelo a París. De modo que podemos confirmar que el pallet no hacía parte de los restos de la aeronave", dijo el militar. Esa pieza, dijo Cardoso, fue recogida por la necesidad de aportar evidencias a las investigaciones. "Estaba en el mar y teníamos que analizarlo. Cualquier objeto que encontremos tenemos que recogerlo y analizarlo, y solamente después descartar aquellos no sean parte de la aeronave", dijo. De acuerdo con el brigadier, todas las piezas recogidas serán transportadas a la ciudad de Recife, donde se montó el centro de las operaciones de búsqueda, y posteriormente "será descartado todo aquello que no sea parte de la investigación".
De igual forma, Cardoso indicó que una enorme mancha de aceite avistada en el mar, en la zona donde se concentran las búsquedas del avión, fue descartada como perteneciente a la aeronave, ya que se trata de una cantidad demasiado grande para pertenecer a un avión. "La cantidad de aceite en un avión es muy pequeña. Aquello es aceite de un navío, no de un avión. No es posible que sea de un avión porque el contenido es demasiado escaso para esparcirse de esa forma", indicó.
Air France informó ayer a los familiares de las víctimas que ya "no hay esperanzas" de encontrar personas con vida.
Las causas de la catástrofe del desaparecido Airbus 300, que las autoridades esperan aclarar con el hallazgo de las cajas negras que estarían perdidas a más de 4.000 metros de profundidad, aún son inciertas, pero las hipótesis son cada vez más. La Oficina de Investigaciones y Análisis aéreos de Francia sugirió ayer que la nave viajaría a una "velocidad errónea". Expertos creen que penetrar en una tormenta demasiado de prisa o demasiado lento afecta los aparatos eléctricos y los lectores del vuelo pueden verse afectados, algo que, según los últimos mensajes, sucedió.
Para el diario francés Le Monde, esta velocidad "errónea", sumada a la lectura de mensajes automáticos enviados por el avión entre las 23:10 y las 23:14 del domingo, indican que se desintegró en el aire. Para entonces, la tormenta, con nubes altas cargadas de electricidad, traía con ella vientos de hasta 160 kilómetros por hora en dirección contraria hacia donde iba la nave, según satélites meteorológicos. Incluso, señaló el matutino, la Oficina de Investigación y Análisis planea enviar una recomendación para que los Airbus en funcionamiento no cometan ese error.
Los mensajes emitidos por la nave indican que el piloto desconectó el piloto automático de manera voluntaria para enfrentarse a la tormenta, al tiempo que redujo la velocidad; luego revelan fallas en los sistemas informáticos y una "velocidad vertical", que demostraría que la nave cayó en picada. Estos datos también indicarían que la nave viajaba a una altura inferior de la recomendable.
En tanto, Le Figaró defendió ayer una hipótesis ya descartada por Brasil: una explosión. El estallido pudo ser causa de un "excepcionalmente violento" fenómeno meteorológico o por una despresurización de la cabina, o, algo no descartado por las autoridades francesas, por un ataque terrorista. Esta conjetura se basa también en que los supuestos restos aparecen dispersos en el Atlántico. El Ministerio de Defensa indicó que el avión, sin control, se estrelló contra el océano pulverizándose al golpear contra el agua y descartó una explosión, aunque lo hizo por el hallazgo del aceite que ayer comprobó que no pertenecía al avión.
La única pista la brindó un piloto español de Air Comet que realizaba el trayecto Lima-Madrid en la noche del domingo. "De repente observamos en la lejanía un fuerte e intenso destello de luz blanca que tomó una trayectoria descendente y vertical y que se desvaneció en seis segundos", dijo a El Mundo.
Ceremonia por las 228 víctimas en Rio
RIo de Janeiro | Brasileños y franceses participaron ayer de una ceremonia religiosa ecuménica en Rio de Janeiro en homenaje a las 228 víctimas del vuelo Rio-París de Air France, en presencia de miembros de las familias y ministros de Relaciones Exteriores de ambos países, el francés, Bernard Kouchner, y el brasileño, Celso Amorim.
Numerosos miembros de la comunidad francesa y centenares de brasileños anónimos participaron del oficio religioso celebrado por representantes de las iglesias católica, anglicana, luterana, presbiteriana, evangélica, ortodoxa, judía y musulmana.
El vuelo entre Rio y París "es normalmente un camino de alegría. Los franceses y los brasileños se aman, se conocen (...). He venido a transmitirles nuestro sufrimiento", dijo Kouchner.
"¿Dónde están nuestros desaparecidos entre el cielo y el mar? ¿Dónde reposan nuestros hermanos, nuestras hermanas, nuestros parientes, nuestros amigos, nuestros amores? Están en esta necesaria fraternidad humana, aquí, en la catedral de La Candelaria como estaban ayer en Notre Dame -donde se hizo otra ceremonia religiosa con la presencia del presidente Nicolas Sarkozy- con todos los representantes religiosos e incluso con los que no tienen religión", agregó.
Amorim transmitió un mensaje de solidaridad de parte del presidente Luiz Inacio Lula da Silva. Ap y AFP