Han culminado dos encuentros de liberales en Caracas. Estos encuentros fueron entorpecidos por la acción del gobierno del presidente Chávez. Había allí numerosas figuras destacadas de Latinoamérica, incluyendo uruguayos. Todos los concurrentes resultaron molestados en mayor o menor medida, por funcionarios o manifestantes afines al gobierno. Las molestias incluyeron advertencias de no hacer comentarios políticos, revisación de equipajes, demoras deliberadas y la presencia de agitadores que impedían, en la práctica, la salida del hotel donde se alojaron. Algo que por cierto no puede sorprender en la Venezuela de hoy. Como dijo Mario Vargas Llosa: "No hay duda de que el proceso en curso acerca (a Venezuela) a una dictadura comunista y la aleja de una democracia liberal".