Si la foto rechina e indigna, haberlo visto directa y personalmente debe hacer causado náuseas. No otra cosa puede provocar ver ondear la bandera del Partido Comunista -o cualquier otra- en el mástil reservado en la plaza de Maldonado para la Bandera Nacional y la del MPP -el grupo de José Mujica- en el lugar reservado para el pabellón de los Treinta y Tres Orientales.
Es una absoluta falta de respeto hacia uno de los símbolos que pertenecen a todos los uruguayos, una demostración de frivolidad hacia lo que ella representa y una afrenta directa a algo que identifica a la Patria.
No nos sorprende viniendo de quienes vienen: son los que buscan "héroes" y doctrinas fuera del país. Esos no sienten a nuestra bandera, e incluso dudamos si la tienen.