Una veintena de menores amotinados destruían anoche el Hogar Ariel de Colonia Berro. En una jornada marcada por traslados de los que destruyeron el Hogar Piedras, se suscitó una revuelta de tal magnitud que los funcionarios pensaban ya en otro traslado masivo hacia fuera de la institución.
Todo comenzó cerca de la hora 22:30 cuando los menores tomaron el control del hogar. De acuerdo con la información obtenida por El País, todos los internos participaban de la revuelta entre gritos, golpes y fuego.
"Destrozaron todo, menos las celdas. Por eso no debieron ser trasladados, pero el mobiliario, los baños y la administración del hogar quedaron totalmente destruidos", dijo López.
"Ya no queda nada", aventuró una funcionaria consultada anoche. En tanto, los cinco educadores que estaban al mando del Hogar Ariel, lograron salir ilesos aunque había informaciones encontradas en este sentido. Fuentes del gremio dijeron que un funcionario fue herido levemente.
Afuera del hogar se encontraba también la directora Rosario Rosa. "Tomaron el control de todo el edificio", lo que implica no solo las celdas sino los espacios comunes y el resto de las instalaciones, dijo.
En tanto, la Policía estaba a la espera de la orden judicial para ingresar. El Grupo Especial de Operaciones (GEO) estaba alistado en la periferia de la institución. El comisario local y el jefe de Zona, Sergio Barbosa, estaban también en el lugar evaluando la situación. "Quién sabe a dónde irán ahora los internos", se preguntó una fuente del sindicato de Berro.
Anoche, también hubo problemas en el Hogar Piedras. Los funcionarios redujeron a menores que intentaron tomar un rehén para una posterior fuga, dijo a El País la presidenta de la Mesa Sindical de la Colonia Berro, Claudia Montenegro.