Checos votan el Tratado de Lisboa

Referéndum de Irlanda es clave para ratificación

Praga | El Senado checo aprobó ayer, con una cómoda mayoría, el Tratado de Lisboa, una etapa crucial para la reforma de las instituciones europeas que está pendiente ahora del próximo referéndum previsto en Irlanda el próximo otoño. La votación de la Cámara alta checa se suma a la ya favorable de la Cámara baja, ambas en sintonía con la opinión popular, lo que no impidió al euroescéptico presidente Vaclav Klaus reiterar su negativa a ratificarlo mientras no haya veredicto irlandés. "El Tratado de Lisboa está muerto pues fue rechazado por referéndum en un país de la UE. Por eso mi decisión sobre la ratificación de ese tratado no está en la agenda", dijo Klaus, sin ocultar su decepción.

La decisión de los checos -únicos que no se habían pronunciado sobre el Tratado de Lisboa- fue recibida con alivio en las instituciones comunitarias. "Tras esta noticia, el voto irlandés tiene muy buenas perspectivas", dijo el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. Agencias

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