Las gremiales lecheras aún no descartan la posibilidad de poner en marcha un segundo Fondo de Financiamiento de la Actividad Lechera (FFAL), que permita al sector paliar la suba de los costos y la pérdida de valor en el precio de la leche remitida a la industria.
Un reciente estudio de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), mostró que los tamberos están con el peor poder adquisitivo de los últimos diez años y que están perdiendo más de $ 1 por litro remitido a las usinas pasteurizadoras, ya que no se están cubriendo los costos de producción.
Los productores no quieren un préstamo obligatorio y por otro lado se rehúsan a que sea solidario, ya que si uno toma el dinero del FFAL y se retira del sector, el resto debe pagar ese dinero.
La ANPL y su equipo de técnicos está trabajando en posibles variantes para un nuevo FFAL, buscando evitar que sea obligatorio y que sea solidario, adelantó a El País Alejandro Pérez Viazzi, vicepresidente de la institución.
Los tamberos están aportando actualmente $ 0,11 por cada litro de leche remitido a planta para amortizar el primer fondo lechero, que aún tiene varios años de repago. "Lo que buscamos es que el nuevo FFAL no sea una puerta abierta para que la gente lo pueda cobrar y con las perspectivas negativas que hoy tiene la lechería, puedan contemplar la posibilidad de abandonar el sector", explicó Pérez Viazzi.