No se puede hablar de energía en América Latina sin referirse a los hidrocarburos, alimentadores de gran parte de las centrales térmicas repartidas por la región. Los proyectos de exploración y explotación de nuevas reservas de hidrocarburos se han mantenido, aunque los analistas prevén que habrá un reenfoque. "No será como en los últimos tres o cuatro años, que hubo dinero para cualquier proyecto", dice Guilherme Vinhas, abogado especializado en petróleo.
Según el analista de Rio de Janeiro John Forman, en Brasil, los proyectos de exploración de petróleo que van hasta 2011 y ya estaban programados antes del descubrimiento de los yacimientos Pré-Sal, tienden a mantener sus cronogramas de realización. Mucha acción también debiera venir en México, país rico en hidrocarburos pero carente hasta el año pasado de una ley que permita las inversiones privadas en el área.
Sin embargo, si las grandes del sector, con caja acumulada durante el período de alta del petróleo, tienden a pasar la crisis sin grandes sobresaltos, lo mismo no puede decirse de las compañías pequeñas. En opinión de Forman, es posible que muchas de ellas se conviertan en blanco de adquisición de empresas más grandes. "Puede haber otra ola de fusiones y adquisiciones, como ocurrió a fines de los 90", dice. Los países donde operan empresas más vulnerables son Colombia, Perú y Argentina. "Aunque algunas grandes petroleras han mostrado pérdidas desde fines de 2008, tienen mucha caja acumulada", dice Renata Pereira, de Saraceni Energía & Logística.