Unas 70.000 hectáreas de campo vendidas a productores por la cartera rural del BHU antes de la creación del Instituto de Colonización en 1948, pasan ahora al régimen de dicho organismo. Los blancos anuncian una avalancha de demandas.
Con polémica entre el oficialismo y el Partido Nacional, la Cámara de Diputados votó ayer un proyecto que modifica la ley de repoblamiento de la campaña de 2007. En el artículo 70, esa ley estableció que cientos de campos vendidos antes de 1948 quedan afectados a las decisiones del Instituto Nacional de Colonización.
Pero las gremiales rurales se quejaron por esta disposición, que quedó en suspenso con sucesivas prórrogas hasta el próximo 2 de mayo. La modificación incluida en el proyecto votado ayer en forma urgente en Diputados (que será sancionado en pocos días en el Senado), establece que el directorio del instituto por mayoría simple de votos podrá desafectar o no a estos predios, ante solicitud de los productores. Pero desde el Partido Nacional se entiende que eso no es suficiente, debido a que "seguramente se desafectará a unos sí y otros no", generando iniquidades, dijo a El País el diputado nacionalista Rodrigo Goñi. Indicó, además, que el Estado quedará sometido a posibles demandas.
Goñi cree que la situación es injusta: "Un productor compró un terreno en la década del 60 y resulta que ahora su terreno está condicionado por la ley de Colonización, tiene gravámenes que antes no tenía y por lo tanto se desvaloriza notablemente".
Esto implica, en los hechos, que el propietario deberá pedir autorización a Colonización para vender el terreno y que también tendrá limitaciones para realizar sucesiones, entre otras condiciones. Desde el oficialismo se afirmó ayer que si esos terrenos fueron financiados por el Banco Hipotecario del Uruguay (BHU), debe haber una contraparte y es justo que estén sometidos a este régimen.
El proyecto se votó por 54 votos en 61, por lo que hubo dos diputados de la oposición que levantaron la mano a favor de la iniciativa. No se sabe a ciencia cierta a cuántos productores afecta esta regulación, pero se estima que serán unas 70.000 hectáreas, dijo Goñi.
Para el diputado del MPP Aníbal Pereyra, lo importante es que "el Parlamento ya no discute si debe eliminar el Instituto de Colonización, como pasaba hace pocos años" y ahora "todos están de acuerdo en fortalecer estos instrumentos".
El proyecto también modifica otro aspecto de la ley de repoblamiento: impide al Instituto de Colonización comprar solo una parte de un campo. La ley de noviembre de 2007 habilitaba al instituto a comprar una fracción de un predio, pero esto era resistido por las gremiales. Este cambio fue acordado entre todos los partidos.