Pablo Antúnez
En las próximas semanas, la Dirección General de Servicios Ganaderos, emitirá una resolución donde se incluirán nuevas seccionales de riesgo para brucelosis y se bajará del listado a otras hoy incluidas.
A medida que se va intensificando la búsqueda de animales positivos, aquellos que son portadores de la enfermedad, pero no padecen síntomas clínicos, van surgiendo nuevos focos.
Pocos días atrás, mediante los rastreos de movimientos de animales, la Dirección General de Servicios Ganaderos -dependiente del MGAP- detectó nuevos focos en Paysandú y Salto.
El listado de seccionales de riesgo, desde donde sólo se puede mover animales de los predios luego de hacer un sangrado y que éste dé libre de brucelosis, "se modificará en base a la nueva situación de riesgo", explicó Federico Fernández, nuevo director de la División Sanidad Animal del MGAP a El País.
En el listado se incluirán nuevas seccionales, como es el caso de la 8va. de Salto, donde apareció uno de los focos nuevos y se bajarán otras donde los focos fueron cesados (ya se sanearon).
Se entiende por zona de riesgo, aquellas seccionales policiales donde existen focos activos y/o cesados en los últimos 12 meses. Transcurrido este tiempo del cese del último foco, la seccional policial cambiará de categoría, según establece la resolución vigente.
Por foco se entiende aquel predio donde al menos se registró un caso de brucelosis.
"No vemos nada que nos haga pensar que hay un avance de la brucelosis bovina", aseguró Fernández. La aparición de nuevos focos "es normal" a medida que se busca más al detalle a los portadores asintomáticos.
En las próximas semanas llegará a Uruguay un consultor de Chile para ayudar a los técnicos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca en el control y erradicación de esta enfermedad y de otras. El técnico transandino trabajará algo más de un mes en Uruguay.
Garrapata. En paralelo, un grupo de trabajo está confeccionando el decreto que reglamentará la Ley de Garrapata, donde "se categorizará el nivel de riesgo", explicó Fernández.
La documentación establece zonas de riesgo y predios de riesgo, en algunos casos se apunta a la erradicación de la parasitosis y en otros al control.
Se mantiene el despacho de tropa y la certificación mediante veterinarios acreditados como base de la campaña de lucha. En el marco de esta lucha existen nuevos problemas generados por la resistencia a los principios activos utilizados para eliminar el parásito en los animales.