SAN JOSÉ | JOSÉ LUIS ALVAREZ
Los funcionarios de la Colonia Santín Carlos Rossi, ubicada al Este de San José, están dispuestos a abandonar masivamente sus puestos de trabajo si se concreta el traslado a este nosocomio de 55 reclusos con graves trastornos psiquiátricos, derivados en la mayoría por casos de consumo de estupefacientes.
La afirmación fue realizada ayer a El País por Alcides Chiazzaro, secretario general de la Comisión Interna de la Colonia, quien señaló que oficialmente los trabajadores no han sido notificados de la decisión tomada por el Poder Ejecutivo en el marco del plan de descongestionamiento del sistema carcelario. "Estas no son decisiones para tomarse entre cuatro paredes sin intervención de los involucrados y después descargadas sobre los funcionarios que conocemos la situación en que está funcionando la Colonia", dijo Chiazzaro.
Este rechazo al traslado de reclusos es acompañado por las Comisiones de Fomento de los pueblos 18 de Julio, Pueblo Nuevo y Capurro, las que ven con temor la llegada inminente de la nueva población que se anuncia para la Colonia.
Chiazzaro expresó que si el gobierno pretende concretar esa iniciativa "es una arbitrariedad manifiesta", porque no puede hablarse de trasladar reclusos a un lugar donde "no existe" ni un calefón que funcione correctamente y ambulancias en mal estado que no están en condiciones de atender una recarga de la demanda.
La Colonia Santín Carlos Rossi alberga 500 pacientes crónicos. No posee el suficiente personal médico ni auxiliar para atenderlos, indicó.
Chiazzaro consideró correcto que el gobierno defienda los derechos de los reclusos, pero solicitó que también tenga en cuenta los de los trabajadores del nosocomio. "Si no se nos explica qué es lo que se pretende y la situación se mantiene, tendrán que hacerse cargo de la Colonia las dos ministras de la situación de la Colonia", dijo refiriéndose a las titulares de Interior y Salud Pública.