Engler denunció extorsión y "enchastre"

Negó acusaciones por compra de tecnología PET

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El director del Centro Uruguayo de Imagenología Molecular (Cudim), el ex tupamaro y científico Henry Engler, respondió a las acusaciones de la empresa Conatel, representante en Uruguay de Siemens, que recurrió una adjudicación de ese centro por considerar irregular la compra de equipos de diagnóstico precoz de cáncer por una cifra cercana a los US$ 5 millones.

En una carta remitida ayer a El País, Engler denunció que una vez publicados los pliegos, el responsable de Siemens para Latinoamérica, Antonio Asún, lo llamó por teléfono para "protestar" porque en los pliegos se solicitaba un ciclotrón cuyas características la empresa Siemens no podía satisfacer.

"Al explicarle que nosotros seguimos en esa materia la opinión de expertos, me comenta que el experto que nosotros consultamos recibía dinero de una compañía competidora. Se refería a IBA, compañía en la que el experto había trabajado hace tiempo. Y añadió que ellos también podían ofrecerle dinero, pero que no lo iban a hacer. A todos nosotros dentro del Cudim, nos consta que dicho experto no es un personaje corrupto. Dicho experto (entre otros varios) nos recomendó comprar el ciclotrón y la parte química producida por General Electric", dijo Engler.

Por otro lado, denunció que Conatel tiene en su poder los correos electrónicos "confidenciales" que se habían intercambiado durante el estudio de las ofertas.

"Estos correos fueron mostrados por personal de Conatel al profesor Dr. Javier Gaudiano, a la senadora Lucía Topolansky y al director de la Corporación Nacional para el Desarrollo, Martín Dibarboure". Henry Engler dice que puede responder por lo que dicen esos correos electrónicos ya que no tiene nada que ocultar.

En la carta, Engler subrayó que la amenaza de un escándalo estuvo rodeando la negociación. "Se llegó incluso (no sabemos si es cierto o parte del juego), información de que un sector determinado del Partido Blanco, dependiendo de nuestra decisión, iba a comenzar una campaña de enchastramiento contra mi persona como forma de atacar lateralmente la imagen de (José) Mujica. No fue fácil mantener la cabeza fría en estas condiciones anormales de negociación".

Más adelante, señala en la carta que miembros del Cudim visitaron las instalaciones de Siemens en California y GE en Brasilia. Luego viajaron, nuevamente, a Estados Unidos para ver una cámara de GE y simultáneamente otro médico viajó a Uppsala y a Estocolmo para comparar dos diferentes cámaras de GE y otra de Siemens.

Según Engler, el ingeniero Pablo Braga, responsable de la división tecnología médica de Conatel, "sabe bien esto, porque yo le escribí, explicándole mi interés en ver si la cámara de Siemens me podía permitir realizar estudios de activación con agua radiactiva, pero no lo dice. Se presentan los hechos como si nosotros solo hubiésemos visto cámaras de GE."

Finalmente, Engler respondió a la acusación de Conatel de que las cámaras adquiridas son obsoletas o no probadas.

"Sería bueno consultar la opinión de GE y la de los expertos del Hospital Universitario de Cambridge en Inglaterra quienes se plantean una estrategia similar a la nuestra y porqué los muy `burros` han comprado exactamente las mismas cámaras que nosotros vamos a comprar: `una obsoleta y la otra no probada`, según los `expertos` de Conatel", escribió con ironía el científico.

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