XIMENA AGUIAR
En escuelas, CAIF y policlínicas de 10 departamentos se implementa un programa que busca desarrollar las "habilidades para la vida" entre niños de 3 a 12 años, para prevenir futuras conductas violentas y el uso problemático de drogas.
Creando una huerta se puede trabajar el cuidado de la salud, la toma de decisiones y la creatividad para resolver problemas. Discutiendo una lámina en la que un niño con ansias de ver a sus amigos cruza la calle con luz roja se pueden tratar temas como el manejo de las emociones, la transgresión de las reglas y la presión del grupo. El objetivo de la enseñanza no es adquirir un conocimiento sino desarrollar habilidades como el autoconocimiento, la capacidad crítica, la resolución de conflictos, el manejo de las emociones y la comunicación.
Con estas y otras estrategias y materiales educativos se busca "fortalecer a la persona para que se enfrente mejor a algo que es inevitable que encuentre en algún momento. Porque partimos de la base de que las drogas están en la sociedad", explicó Julio Calzada, coordinador del programa "Siembras" que implementa la ONG El Abrojo, con financiación de la diputación de Vizcaya (País Vasco), la Junta Nacional de Drogas, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y ANDA.
Durante el año pasado, este proyecto de promoción de estilos de vida saludables llegó a 11.283 niños, 6.696 familias y 764 educadores, y fue implementado en centros preescolares CAIF, escuelas, centros juveniles y policlínicas de Canelones, Colonia, Flores, Montevideo, San José, Salto y Soriano. Este año se incorporan Río Negro, Florida y Treinta y Tres, y se espera llegar a los restantes departamentos en el año 2010.
La integración a la educación de las "habilidades para la vida" es promovida por la Organización Panamericana de la Salud y se aplica en más de 50 países. Abarca habilidades sociales, cognitivas y emocionales, y supone que "la conducta violenta, el uso problemático de drogas y las conductas sexuales riesgosas tienen en parte su origen en la falta de desarrollo de algunas de esas habilidades", explicó Calzada. Sin embargo, la educación tradicionalmente "pone el énfasis en lo cognitivo y deja de lado lo emocional y lo relacional", señaló.
En su implementación en Uruguay se consideraron tres ejes de trabajo (salud, convivencia y desarrollo) y se suele trabajar realizando huertas y guiando la profundización de los objetivos con un material didáctico expresamente diseñado para niños de distintas edades, educadores y familias. Los videos y láminas fueron creados por la ONG vasca EDEX, han sido utilizados en escuelas de España y de varios países latinoamericanos y fueron adaptados al contexto uruguayo por El Abrojo.
Cada intendencia identifica los centros que participarán del proyecto, en los que se entrega el material didáctico y se realizan talleres para los profesores que a su vez orientarán las acciones a nivel local. Según indica su nombre, los resultados del proyecto tendrán que ser evaluados a largo plazo.
Jóvenes referentes de no consumir
Hoy se realizará el lanzamiento del proyecto de prevención de consumo de drogas entre adolescentes "Quo Vadis", por el cual "se seleccionará alumnos y docentes referentes de las instituciones Los Tréboles, FCI, Liceo Jubilar y KO a las drogas, para transformarse en agentes preventores que trasmitirán sus conocimientos entre sus pares, como elementos multiplicadores de salud", explicaron los organizadores de la iniciativa en un comunicado.
El proyecto trabajará con jóvenes de 16 a 18 años en la "concientización de la búsqueda de estrategias para una vida sana y saludable, apuntando a la prevención del consumo, abuso de drogas y conductas adictivas". Estos "agentes preventores" promocionaran entre sus pares el "no consumo" de drogas, con lo que se espera llegar a otros jóvenes de entre 12 y 18 años, explicaron.
Además, se buscará implementar ámbitos abiertos de discusión de las problemáticas adolescentes y trabajar con los docentes de los centros educativos y con los padres para darles herramientas para detectar conductas problemáticas, señalaron.
El proyecto Quo Vadis es emprendido por Compañeros de las Américas y el programa Ser Libre, y financiado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, y tomará como referencia experiencias realizadas en institutos de Minnesota.