En una maniobra característica de su estilo de conducción, Vázquez resolvió la cuestión de la permanencia de Daisy Tourné en el ministerio del Interior. Por un lado, le ratificó su confianza, pero al mismo tiempo anunció que los ministros que sean candidatos a cargos electivos deben renunciar tras las internas de junio. Como es sabido que Tourné quiere integrar las listas al Parlamento por el socialismo y si es posible en primera fila, parece evidente que en dos meses tendremos a otra persona al frente del ministerio del Interior. Con lo cual Tourné tendrá una salida elegante y Vázquez demostrará que no cede ante la oposición reclamante de la cabeza de la ministra mientras los críticos problemas del ministerio tendrá que arreglarlos como pueda quien venga después. Todo un estilo de gobierno.