Caracas | El mismo día en que el general Raúl Isaías Baduel dejó de ser Ministro de la Defensa de Venezuela para retirarse de la vida militar, se convirtió en uno de los enemigos políticos más perseguidos por Hugo Chávez. El presidente venezolano, que con infinito agradecimiento lo llamaba "compadre", a partir de ese momento comenzó a llamarle "traidor". Y de unos años a esta parte, las "traiciones" en Venezuela se pagan con cárcel. Lo demuestra Baduel, detenido desde hace una semana, y lo demuestra la ca-da vez más nutrida lista de opositores que están sufriendo un acoso judicial en toda regla: el ex candidato presidencial Manuel Rosales, tres de los cinco gobernadores críticos con Chávez e incluso el editor Teodoro Petkoff afrontan investigaciones por diferentes cargos.
Chávez, que ayer estuvo reunido con Fidel Castro conversando sobre las expectativas de la Cumbre de las Américas y la del ALBA, es acusado por la oposición de tomar medidas tendientes a concentrar más poder y descabezar a los grupos opositores. Estas medidas incluyen cambios legislativos que socavan el poder de los gobiernos de oposición así como investigaciones por corrupción o evasión de impuestos. El País de Madrid y AP