PAYSANDÚ | SANDRA KANOVICH
Por primera vez se realizó anoche en la basílica Nuestra Señora del Rosario y San Benito de Palermo de Paysandú la tradicional misa crismal.
Habitualmente se celebra en la catedral de Salto, sede de la diócesis de la región. Presidida por el obispo monseñor Pablo Galimberti y concelebrada por el obispo auxiliar, monseñor Heriberto Bodeant, la celebración reunió a unos 30 sacerdotes de iglesias, capillas y oratorios de Artigas, Salto, Paysandú y Río Negro, departamentos que integran esa diócesis.
También participaron de la ceremonia los diáconos permanentes que fueron ordenados durante el pasado año y cuatro seminaristas que están comenzando con sus estudios de teología.
El párroco de la basílica sanducera, Antonio Mazza, explicó a El País, que la misa crismal supone una importante celebración para la iglesia católica, que tradicionalmente se hace los jueves de la Semana Santa, en las catedrales de cada diócesis del país.
Ayer de noche el evento religioso se realizó por primera vez en Paysandú, permitiendo que la basílica, monumento histórico nacional -emblema del siglo XIX que fuera declarada Basílica Menor en 1947-, sirviera de escenario para una "fiesta del sacerdocio".
La misa Crismal comprende la bendición por parte del obispo de los Óleos Santos -también llamados "Santos Crismas"- que serán empleados durante el año litúrgico en distintas celebraciones y que se administran en los sacramentos de bautismo, confirmación y unción. Estos óleos consisten en una mezcla de aceite perfumado y bálsamo.