Las similitudes entre el sistema carcelario de adultos y de menores son varias.
El viernes 3, el gobierno anunció que la cárcel de Punta de Rieles será utilizada para descomprimir el hacinamiento existente en el Complejo Carcelario (Comcar) de Santiago Vázquez.
En el Módulo II de ese penal existen celdas para tres personas que se alojan 11 internos.
Meses antes, autoridades del INAU también habían recibido la oferta de utilizar el penal de Punta de Rieles para descomprimir la situación. En este momento, en varios hogares no se aceptan más menores porque sobrepasan los cupos acordados entre el Directorio del INAU y el sindicato. Sin embargo, cada día la Justicia de Menores envía entre tres y 10 adolescentes con medidas privativas de libertad.
La presidente de la Mesa Intersindical de la Colonia Berro, Claudia Montenegro explicó que los cupos fueron calculados en función de la cantidad de funcionarios y las condiciones edilicias del hogar. "Si se supera ese tope, los trabajadores corremos riesgo de vida", expresó.
El 27 de marzo de este año, el relator de los Derechos Humanos de la ONU, Mandfred Nowak realizó un lapidario informe acerca de las condiciones de reclusión de las cárceles de adultos. Sin embargo, también dirigió su mirada a la situación de los internos de la Colonia Berro cuestionando el prolongado encierro, la excesiva medicación para palear la falta de drogas y escasas políticas de rehabilitación, entre otras críticas.
Una situación similar ocurre en el sistema penitenciario de adultos donde muy pocos internos trabajan o se encuentran alojados en granjas que les permitan explotar la tierra.
Los reclusos pasan la mayor parte de su tiempo dentro de sus celdas o en las "planchadas" (patios interiores de los módulos) conviviendo con otros reclusos.
Según autoridades carcelarias, el ocio y ese intercambio genera una escuela delictiva, ya que el preso con poca experiencia recibe "formación" y cuando sale en libertad vuelve a delinquir pero con un mayor grado de perfección.
Una situación similar ocurre en los hogares de la Colonia Berro donde no se efectúa una división de los menores en función de edad y antecedentes, señalaron los funcionarios.