BRASILIA | AFP
La decisión de los países del G20 de inyectar un billón de dólares en la economía mundial para revitalizar el comercio y superar la crisis puede ser benéfica para América Latina, pero aún será necesario verificar su eficacia.
"Estos recursos generan más liquidez en el mundo y tienen un impacto positivo en todos los países de la región. Al reducirse el riesgo sistémico global, eso afecta positivamente a todo el mundo", dijo a la AFP José Augusto Fernandes, director ejecutivo de la Confederación Nacional de la Industria (CNI) de Brasil.
liquidez. Con esta medida "hay más liquidez, y en la medida en que nuestros países compradores están enfrentando hoy problemas de falta de crédito y pasan a tener crédito, se oxigena todo el comercio", añadió.
En tanto, el economista Erik Haindl, de la Universidad Gabriela Mistral de Chile, apuntó que "para América Latina es una muy buena noticia".
"Este refuerzo al FMI y al Banco Mundial, los dota de recursos como nunca antes los habían tenido y, en una situación en que debería haber contracción del financiamiento internacional, les dará capacidad para ayudar a los países que necesiten ayuda", señaló.
Al cerrar la cumbre de Londres con un discurso unánime, los países del G20 también dieron una contribución para superar la crisis financiera global, dijo a la AFP Eduardo Blasco, economista de la consultora Maxinver de Argentina.
"No son tan importantes las medidas concretas tomadas (por el G20) como el hecho de que hayan logrado hacer la reunión y sacar un comunicado conjunto. Eso es muy positivo. Valoro que se avance en dar confianza y transmitir a la opinión pública que los países están de acuerdo", expresó.
Para el Director de Negociaciones Internacionales de la Federación de Industrias de Sao Paulo, Mario Marconini, además del "ambiente positivo, de coincidencias generalizadas", la decisión de aportar dinero para financiar el comercio mundial es bienvenida.
"La idea de inyectar un billón de dólares en el mercado es positiva, y en particular los 250.000 millones para impulsar el comercio. Todo eso ayudará mucho y puede beneficiar directamente a Brasil", dijo Marconini a la AFP.
En la opinión de Alejandro Ascencio, analista de la firma Bursamétrica de México, el aporte de un billón de dólares contribuirá a "recomponer los circuitos monetarios en dólares para continuar con el comercio internacional" y dejar de lado tentaciones proteccionistas.
No obstante, el optimismo con relación al impacto de las medidas en la región convive con una evidente cautela toda vez que por el momento no se conoce el tamaño real de la crisis y la eficacia inmediata de las medidas.
"Las medidas son bienvenidas en las intenciones, ahora hay que ver en la práctica como serán adoptadas", dijo a la AFP José Augusto de Castro, director de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil (AEB).
Hernán Frigolet, economista de la consultora Aserta de Chile, comentó a la AFP que "de momento no puede establecerse nada (...) Lo que estamos viendo es que los mercados bursátiles reaccionaron rápido, se vio fortalecido el FMI y así los países tendrán una fuente de financiamiento razonable", sostuvo.
En opinión del analista Octavio Gutiérrez, del BBVA Bancomer de México, "es una medida adecuada pero falta ver si será suficiente. Lo que es un hecho es que la desaceleración económica para este año es irreversible, aunque puede aminorarse con esta estrategia".
Gutiérrez añadió que el aporte de recursos es una "estrategia que ya se esperaba y es positiva porque ataca el gran problema del financiamiento internacional y de un menor consumo, sobre todo en los países en desarrollo".
Incertidumbre. Alfredo García, economista jefe del Banco Credicoop de Argentina, apuntó que las decisiones del G20 "son relevantes aunque la efectividad es tan difícil de medir como la intensidad que tomará la crisis económica internacional por la cual se reunieron".
Para García, "quizás el más beneficiado en esta cumbre haya sido el FMI, que además de recibir 1,1 billones de dólares de aportes de gobiernos, se le asigna una especie de supervisión global sobre todas las economías".
América Latina estuvo representada en la Cumbre del G20 por Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Cristina Fernández de Kirchner (Argentina) y Felipe Calderón (México).
Es posible que recesión termine este año
Estados Unidos entró oficialmente en su período más largo de contracción económica desde la crisis de 1929, pero altos funcionarios y analistas estiman que el piso no está lejos y que la recesión podría terminar antes de fin de año.
El 1º de abril, la recesión entró en su 17º mes, según la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER), encargada de datar los ciclos económicos, que sitúa su comienzo en diciembre de 2007.
La crisis actual es en consecuencia más larga que las de 1973-1975 y 1981-1982, que duraron 16 meses cada una.
Toda referencia a la Gran Depresión de los años 1930 es sin embargo rechazada: el crack bursátil de 1929 provocó un período de contracción de la economía estadounidense de 43 meses según la NBER, mientras que por ahora, los responsables económicos estiman -o esperan- que la recesión actual terminará en 2009.
Pero los directores de la Reserva Federal (Fed) hacen gala desde hace cierto tiempo de una gran humildad, insistiendo sobre la característica "altamente incierta" de sus pronósticos a causa de las excepcionales circunstancias del período.
La crisis se presenta ahora tan violenta como la de 1981-1982, como lo reconoció recientemente Jeffery Lacker, un director de la Fed.
Pero ciertamente no es la peor desde la Gran Depresión, como señala Charles Gascon, economista del banco de la Reserva Federal de Saint Louis, en un estudio publicado esta semana. "La actual recesión no es la depresión que conoció vuestro abuelo", escribió el especialista. AFP