Ricardo Lagos
Ex presidente de chile
En reciente visita a Barcelona con motivo de unas jornadas del Club de Madrid sobre Latinoamérica, Ricardo Lagos, ex presidente de Chile (2000-2006), concedió una entrevista a El País de España. Mientras almorzaba en un restaurante -que su identificó como el "número uno"- el ex presidente conversó sobre su inicio en la política, sobre el ex presidente Salvador Allende afirmando que "Nunca dudó que moriría en La Moneda", y opinó que la crisis actual es fruto de un mundo sin reglas y que el gran debate es definirlo por ciudadanos o consumidores.
CARLES GELI | El PaÍs de España
"Vamos al restaurante uno", comenta el escolta. Es lo que tiene comer con el ex presidente de un país. En el local del interior no había reserva alguna a nombre de Ricardo Lagos y tampoco en el de fuera. ¿Seguridad? Cuando la imaginación y los nervios conducen a una trama de Le Carré y a llamadas de móvil sin éxito, respectivamente, llegan dos veloces coches al hotel. Se nota que el otrora máximo mandatario de Chile (2000-2006) es hombre de mando: cuando uno le ha alcanzado tras sortear hasta a un secretario militar, el político ha descartado comer en la terraza ante las dos lenguas azules de las piscinas y, ya en la mesa, marca a la maître: "Seguiremos el menú a pesar de dos copas de vino negro", al parecer excluidas.
El periodista nunca había comido con un tan alto estadista, y menos con la pata de la mesa entre las piernas. Quizá eso disculpe la patética pregunta inicial, algo así como la responsabilidad y dormir por las noches y tal. "Sí, te acuestas pensando que no vas a poder… Piense que nosotros hicimos la Transición con Franco vivo, por así decirlo, pero lo importante es creerse el cuento". El cuento pasa por "empezar pidiendo el voto puerta a puerta a la gente, eso siempre te pone en tu sitio y en la realidad de tu país`. En su caso, un Chile marcado por el 11 de septiembre de 1973. "Todos los pueblos conservan la memoria y el nuestro tiene las heridas vivas porque muchos de los autores siguen vivos". No Salvador Allende, al que trató. "Nunca dudó de que moriría en La Moneda… Qué caro nos salió el gusto que tuvimos por poner a la burguesía en su sitio", suelta una poética enumeración caótica que ¿le ha acabado enrojeciendo los ojos?
Quizá falsa impresión: con gesto enérgico se enfaja la servilleta y ensarta con energía hojas verdes. Lagos visita Barcelona con motivo de unas jornadas del Club de Madrid sobre Latinoamérica y, claro, la crisis, que en principio sólo debía atacar a las economías muy desarrolladas. "No, la bonanza acabó y esto nos atrapa aún no suficientemente preparados". ¿Alguna ventaja? `Bueno, en Chile no tenemos bancos con activos tóxicos: en 1982 ya tuvimos que poner plata del gobierno; o sea, como mínimo de comprar activos pringados sí sabemos".
LA POLÍTICA. Está ya en materia, se nota: aleja el plato un poco y traza en el mantel: "El juego actual está en la trilogía sociedad-Estado-mercado; los fundamentalistas de los binomios han fracasado. La crisis actual es fruto de un mundo sin reglas: en 1980 el 20% del Producto Bruto Mundial provenía de los servicios financieros; ese porcentaje se ha multiplicado hoy casi por cinco". Hay desgano con el tenedor. "El gran debate político actual es si el mundo ha de estar definido por los ciudadanos o por los consumidores; si manda el mercado es evidente que ante el bolsillo no todos somos iguales". ¿Pero hay margen de los gobiernos ante la economía global? "Claro: por ejemplo se puede dar derecho especial de giro al Fondo Monetario Internacional, que pueda emitir y poner fin al monopolio de la moneda de pagos que es el dólar. ¿Ve? Decir cosas así es una de las ventajas de ser ex mandatario`.
TODO CAMBIA. ¿Mira este hombre corpulento con melancolía el plato del otro comensal? "Por lo que pide uno en la carta se puede deducir en qué fase de la vida está", suelta mientras lleva la vista de su triste esturión al rabo de buey. "Los tiempos mutan: el cambio climático sí es el primer y gran problema global y eso obligará a ceder soberanía". ¿Pero quién puede obligar a que Brasil no deforeste? `Pues a lo mejor pagándole entre todos para que no lo haga; mire, el mundo cambia. Hubo un pueblo al que como ministro de Industria les llevé electricidad, agua, un puente.. y luego no me votaron. ¿Sabe por qué? Antes su preocupación era salir de la pobreza; luego fue el de mantener su calidad de vida y mi discurso no lo recogió`. ¿No volverá a la política? `No: no se defendió con fuerza los que hicimos y eso me dolió. Pero hablamos todo el rato de política, qué aburrido, ¿no?`
Sí, el café demanda saber sobre sus lecturas: "Vida y destino, de Vasili Grossman, cosa seria, aún estoy con ella, y con otro sobre Darwin` Lee mucho Lagos en los aviones: `he cruzado ya tres veces el charco este marzo; debería mirar más la edad que pone el carné`, se lamenta. Ahora va para casa, donde se dedica a plantar palmeras chilenas (`mi esposa dice que doy más órdenes que planto, pero bueno`), mientras, vuelve a emocionarse al recordar la labor humanitaria de su esposa con orquestas juveniles de gente modesta.
UN BUEN CONSEJO
Al finalizar la entrevista, el periodista pide a Ricardo Lagos (71) un consejo de quien sabe de liderar coaliciones: "Explicar de antemano que no vas a poder cumplir al cien por cien tu programa y dónde vas a tener que ceder, pero eso sí, después actuar como un solo hombre: la ciudadanía no puede ver dudas extrañas", recomendó.
Actualmente Lagos es enviado especial de la ONU para tratar el Cambio Climático. En su mandato, que terminó con gran popularidad, destacó la firma de tratados de libre comercio con EEUU, China y la UE, entre otros; avances en infraestructura; y la concreción de las reformas iniciadas por gobiernos anteriores. Entre los puntos polémicos de su gobierno se ha mencionado el conflicto con los mapuches y sus reivindicaciones territoriales; su actuación en problemas de índole ambiental.