Dos hombres y una menor de edad fueron capturados luego de una espectacular persecución que incluyó varios móviles policiales. Finalmente dos equipos de Radio Patrulla le cerraron el paso al auto cuando ingresaba al Cuarenta Semanas.
En el auto Nissan en que fugaban se encontraron 5,7 kilos de pasta base. Fuentes de la investigación consultadas indicaron que se trata de la mayor cantidad de esa droga incautada en la calle. Paralelamente personal de Aduanas detuvo en la frontera a un hombre que traía 15 tizas de cocaína en tobilleras.
El trío que cayó con pasta base fue visto primero por un móvil de la Seccional 8ª en la esquina de Fuentes y Santos en actitud sospechosa. Cuando el patrullero se acercó para pasarle revista el auto emprendió la huida a toda velocidad. Así se inició la persecución, mientras el móvil comunicaba lo que estaba pasando. El auto con los tres ocupantes logró perderse pero los policías ya habían pasado sus datos.
De esta forma dos móviles de Radio Patrulla alcanzaron a divisarlo y los persiguieron. Esa vez los delincuentes no lograron perderse y próximo al barrio Cuarenta Semanas los encerraron. Los policías rodearon el auto y el trío no tuvo más remedio que entregarse.
En el interior del auto encontraron una mochila con 7 envoltorios con 80 tizas que pesaron 5,7 kilos de pasta base. Fuentes consultadas calcularon en unos $ 850.000 el valor de esta droga en Uruguay.
Ahora la investigación está en manos del Departamento de Orden Público, dependencia especializada en el combate a la droga desde la Jefatura de Policía. Los investigadores de Orden Público indagaron ayer a los tres detenidos y tratan de establecer tanto el origen de la droga como su destino.
En este sentido no se descartan varios allanamientos para las próximas horas. Hoy los detenidos serán indagados por el juez Rolando Vomero.
Entre enero y febrero Orden Público logró cerrar 30 bocas de venta de pasta base en Montevideo. Una cada dos días desde que comenzó el año. Como consecuencia de esos procedimientos 32 personas terminaron procesadas.
Al trabajo de Orden Público, que apunta al funcionamiento de las "bocas", se suma la lucha para frenar el ingreso de la pasta base que está a cargo de la Brigada Antidrogas.
Fundamentalmente en este sentido se trabaja con los ómnibus que vienen desde Argentina. Sólo en marzo la Brigada Antidrogas dio varios golpes al narcotráfico donde cayeron "mulas" que traían a Uruguay un total de 1.750 tizas de la droga. Esta incautación significa que 102.000 dosis fueron sacadas de las calles
TOBILLERA. Un procedimiento realizado conjuntamente entre efectivos de la Aduana uruguaya y la argentina, en lo que se denomina Área de Control Integrado, en el puente General Artigas de Paysandú, permitió detener a un hombre que traía cocaína adosada a sus tobillos y pantorrillas con cinta adhesiva. El hombre venía en un ómnibus desde Buenos Aires.
En total transportaba 15 tizas de cocaína que pesaron 330 gramos de la droga.
El detenido admitió que viajaba hacia Montevideo donde debía entregar la droga.
La "mula", de nacionalidad uruguaya, fue derivada hacia la ciudad de Concepción del Uruguay donde ayer comparecía ante la Justicia argentina.
En base a las declaraciones obtenidas ahora se preparan nuevos procedimientos para ubicar el destino de la cocaína en la capital uruguaya.
Paraguayo que viajaba con marihuana fue procesado
Un paraguayo de 60 años que viajaba en una camioneta 4 x 4 junto a una mujer también paraguaya, y con 138 kilos de marihuana, fue procesado con prisión por tráfico de estupefacientes.
La pareja chocó la camioneta que dio varias vueltas y así se descubrió la droga que iba oculta en el auto.
La mujer, de 24 años, sufrió fracturas en ambas piernas y continúa internada en el hospital de Clínicas con custodia policial.
Fuentes de la investigación indicaron a El País que seguramente también será procesada. La fiscal del caso ya le tomó declaraciones en el hospital. La camioneta Mitsubishi Montero, empadronada en Paraguay, impactó contra los pilares de contención a la altura del kilómetro 157 de la ruta 8. La marihuana venía escondida en la carrocería de la camioneta, repartida en más de 200 ladrillos. El valor de la carga fue estimado en unos US$ 30.000.