BUENOS AIRES | IGNACIO QUARTINO Y
AGENCIAS
Destacados dirigentes políticos de la región se acercaron ayer al Congreso argentino para despedir los restos del ex presidente Raúl Alfonsín, al tiempo que la presidencia recibía decenas de mensajes de solidaridad y pesar de otros gobernantes.
Mientras miles de personas se congregaban a la entrada del Congreso para honrar a Raúl Alfonsín, por un acceso diferente ingresaron dirigentes de todos los signos y referentes de la política latinoamericana, entre ellos el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, los ex mandatarios Carlos Menem y Néstor Kirchner (Argentina), Fernando Henrique Cardoso y José Sarney (Brasil), Julio María Sanguinetti (Uruguay) y el precandidato uruguayo José Mujica.
Además de estas visitas -y otras que se esperan hoy en el entierro- la presidencia argentina recibió decenas de comunicados provenientes de distintos gobiernos y organizaciones internacionales, expresando el pesar por el fallecimiento del ex mandatario y la solidaridad con el pueblo argentino. Estados Unidos, Francia, España, Colombia, Perú, Paraguay y Chile, fueron algunos de los países que se lamentaron por la muerte de Alfonsín y destacaron su rol en el retorno democrático.
vázquez. Del avión al Congreso y del Congreso al avión. En la visita de ayer a Buenos Aires el mandatario uruguayo sólo se limitó a hacer acto de presencia durante 40 minutos en el velorio de Alfonsín, gesto que fue muy valorado por los argentinos. Sobre las 17.20 el ulular de sirenas de las motos policiales encargadas de escoltar a Vázquez daba la pauta que se trataba de una de las visitas más esperadas de la jornada. El canciller, Gonzalo Fernández, y el embajador de Uruguay en Argentina, Francisco Bustillo, completaron la comitiva que transmitió las condolencias a los familiares y a las autoridades argentinas en nombre del pueblo uruguayo. A través de un comunicado, el presidente transmitió su pesar por la muerte de Alfonsín y destacó sus sólidas "convicciones democráticas", así como su rol fundamental "en la recuperación de la democracia en su país y consolidación de la misma tras la oprobiosa dictadura".
Vázquez, Fernández y Bustillo ingresaron al Salón Azul del Congreso y mantuvieron un encuentro con el presidente en ejercicio, Julio Cobos, con Ricardo Alfonsín (dirigente de la Unión Cívica Radical e hijo del ex mandatario), el vice canciller, Victorio Taccheti, y el ex vicepresidente argentino, Víctor Martínez. Fuentes que presenciaron dicho encuentro aseguraron a El País que se trató de una reunión muy agradable, en la que argentinos y uruguayos hablaron de la trayectoria y el legado que dejó Alfonsín. También tuvieron tiempo para analizar la situación económica global y evitaron abordar temas vinculados al conflicto binacional por la instalación de la planta de celulosa de Botnia.
Vázquez evitó entrar en contacto con la prensa local, a los efectos de no desvirtuar el propósito de su visita, y se limitó transmitir sus condolencias a las cámaras de Senado TV. "Más que una fenomenal figura política, institucional y democrática, el doctor Alfonsín fue una gran persona", dijo Vázquez, según consignó la agencia Télam.
Alfonsín: la vanguardia democrática en la región
El ex presidente uruguayo, Julio María Sanguinetti, se encontraba en Buenos Aires cuando recibió la noticia del fallecimiento de Raúl Alfonsín, a quien considera "un amigo entrañable", según dijo a El País. Ambos se conocieron en dictadura, "cuando alentábamos el sueño de una democracia, de una región más integrada", explicó. La amistad entre ambos se fue profundizando en los años en que coincidieron en el ejercicio de la presidencia.
Al margen del vínculo personal, Sanguinetti -que hoy será uno de los oradores en el sepelio de Alfonsín- destacó "la gran dimensión histórica" del ex presidente "que marcó un hito en la historia" de su país al liderar la transición democrática, poniendo fin a la presencia militar en la esfera política argentina. "Alfonsín es también la vanguardia, el buque insignia del proceso de democratización de los años 80 que supera las dictaduras", indicó. También recordó que logró que Argentina saliera del "aislamiento y la hostilidad" y se integrara a la región. "Fue un demócrata cabal, un hombre honesto, un hombre que fue muy fiel a sus convicciones, al que le tocaron momentos de gloria y momentos de derrota", concluyó.
Un minuto de silencio en la oea
El titular de la Secretaría General Iberoamericana, Enrique Iglesias, así como el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, resaltaron el compromiso de Alfonsín con la defensa de los derechos humanos. Alfonsín, "restableció la tranquilidad, la calma, y eliminó el temor de la vida cotidiana de los ciudadanos argentinos", dijo Insulza.
"Además repuso a su país en el centro del mundo democrático en un momento en que aún no había muchas democracias en nuestra región", agregó. En la OEA, al igual que en el Parlamento uruguayo, guardaron un minuto de silencio mientras que la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur manifestó su "dolor" por la muerte del ex presidente, a quien destacó como uno de los constructores del bloque regional.