FABIÁN TISCORNIA
Aún con un escenario económico muy adverso, los bancos mantendrían sus niveles de solvencia, según las pruebas de tensión que realiza el Banco Central (BCU). Es esperable un aumento de la morosidad pero no sería problemático.
El superintendente de Servicios Financieros del BCU, Jorge Ottavianelli, presentó ayer el Reporte de Estabilidad del Sistema Financiero del cuarto trimestre de 2008.
Acompañado por el intendente de Supervisión, Juan Pedro Cantera, la intendenta de Regulación, Rosario Patrón, y el jefe del Departamento de Estudios, Pablo Bazerque, Ottavianelli afirmó: "No estamos esperando problemas en el sector financiero, así las condiciones (económicas) en el Uruguay cambien sustancialmente".
El funcionario agregó que "la crisis del sistema financiero internacional no ha repercutido sustancialmente en el sistema financiero uruguayo". Reafirmó el concepto al decir que si bien "en enero y febrero los resultados (de los bancos) han disminuido respecto a diciembre, no estamos viendo impactos".
Ottavianelli evaluó que "seguramente vamos a esperar un aumento de la morosidad de los créditos del sistema. Pero teniendo una morosidad de 1%, un nivel históricamente bajo, y unas previsiones de 6%, no creo que esto impacte en el sistema en su conjunto". Eso significa que las previsiones que realizaron los bancos dan para cubrir hasta seis veces esa morosidad.
Las previsiones llevan a que los bancos asuman pérdidas de cartera en el auge del ciclo económico para poder hacer frente al aumento de la morosidad sin necesidad de capital adicional cuando se da la baja del ciclo.
El funcionario expresó que "los bancos presentan un nivel de solvencia más que adecuado -casi dos veces el mínimo requerido-, situaciones de liquidez muy fuertes y han presentado resultados favorables". La Superintendencia de Servicios Financieros del BCU realizó una "prueba de tensión" sobre qué tan negativo sería el impacto en la solvencia de los bancos de un escenario económico adverso, sin asignar probabilidad al mismo.
El peor escenario evaluado por el BCU es uno donde la economía cayera 8%, el dólar subiera 31,7%, las tasas de interés a nivel internacional se incrementaran 7,9%, el riesgo país creciera 7,5% y la inflación fuera de 13%.
En ese contexto, el patrimonio sobre los activos riesgosos de los bancos pasaría de 15,2% a 11,6%, cuando el mínimo requerido por el BCU es de 8%.
Si se revisa la situación por bancos, habría cinco instituciones que en ese escenario muy adverso su patrimonio sobre activos ponderados por riesgo estaría por debajo del mínimo requerido (valores de 3,8%, 4,6%, 6,1%, 6,3% y 6,6%).
"Dichos resultados son particularmente positivos por la existencia de un fondo de previsiones estadísticas que los bancos han creado en la fase alta del ciclo (económico) y que podrían usar en caso de verse expuestos a shocks adversos, así como por la existencia de un alto nivel previo de capital", resalta el reporte.
El documento afirma que el escenario simulado "implica cambios muy severos de las actuales condiciones y no representa un evento al que se le asigne probabilidad de ocurrencia". En un escenario no tan adverso, (caída de la economía de 3,64%, suba del dólar de 13,02%, de las tasas de interés de 3,6, del riesgo país de 4,6 y una inflación de 8,8%) todos los bancos tendrían un patrimonio sobre activos riesgosos por encima del mínimo requerido por el Central, salvo uno que estaría levemente por debajo: 7,8%.
DEPÓSITOS. Los depósitos totales medidos en dólares, se incrementaron en US$ 2.201 millones (21,4%) el año pasado y totalizaron US$ 12.453 millones al cierre de 2008.
Ese aumento se "explica por la suba de los depósitos de no residentes", indicó Ottavianelli. En todo 2008, esos depósitos crecieron 41,9% y totalizaban US$ 2.395 millones al cierre de 2008 (19,2% del total).
Cerca del 80% de los depósitos estaba en moneda extranjera, dijo Ottavianelli. En tanto, el 77% del total estaba a la vista.
CRÉDITOS. Los préstamos al sector no financiero (empresas y familias) crecieron por encima del 15% el año pasado y alcanzaron a US$ 5.644 millones. El 28% de los créditos estaba otorgado en moneda nacional y el 72% en moneda extranjera. Ottavianelli dijo que el endeudamiento de las familias "no ha aumentado sustancialmente desde diciembre de 2006. Incluyendo al Banco Hipotecario, las familias alcanzan un endeudamiento del 26% de su renta anual, lo que es bajo comparado con la región y con países desarrollados".
Nueva baja del tipo de cambio real
La competitividad de los productos locales volvió a experimentar un descenso en febrero, lo que se reflejó en una baja del Índice de Tipo de Cambio Real Efectivo que elabora el Banco Central (BCU) de 0,66% durante ese mes.
Con la baja mensual, en el acumulado del año la pérdida de la competitividad local ya acumuló un total de 4,8%.
El encarecimiento en dólares de los productos uruguayos se dio en el segundo mes del año respecto a los socios comerciales de fuera de la región (-1,51% en promedio), porque frente a la región se dio una leve ganancia de competitividad, de 0,12%. Las mayores bajas del tipo de cambio real bilateral se dieron en febrero respecto a México (-4,27%), España (-3%), Italia (-2,8%), y frente a Alemania (-2,5%). En la región se dio una suba frente a Brasil, de 0,5%.
Depósitos suben, siguen a plazos cortos y en dólares
El stock de depósitos en el sistema bancario local continuó en alza en el primer bimestre del año, y éstos se mantienen colocados a plazos líquidos y mayormente en moneda extranjera.
Esto se desprende de la información de agregados monetarios divulgada ayer por el Banco Central (BCU).
Concretamente, a fines de febrero el stock total de depósitos provenientes del sector no financiero (empresas y familias) se ubicó en US$ 13.608 millones, lo que significó un aumento de US$ 455 millones en relación al nivel de fin de diciembre.
El 74% de estos montos se mantiene colocado a plazos líquidos, es decir, a la vista o en cajas de ahorro, mientras que el porcentaje restante estaba colocado a plazos fijos.
Ese comportamiento puede estar asociado a que el premio que pagan los depósitos a plazos no compensa la incertidumbre de colocar los fondos a plazos largos.
Por otra parte, el fuerte aumento del dólar, registrado en el último cuatrimestre del año pasado frenó el incipiente proceso de desdolarización que estaban mostrando los depósitos bancarios. A fin de febrero la dolarización se mantenía en niveles altos, cercanos al 80%.